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(Ten things to see and do in Chavín de Huántar)

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Peregrinos yendo hacia el Wachumo ancestral en flor ubicado en el exterior de la esquina suroeste del Monumento Arqueológico. Fotografía: S. Di Silvestro/2012.

Chavín de Huántar.- Hay evidencia arqueológica de asentamientos humanos en este pueblo de hace más de 9000 años. Es tal vez el pueblo más antiguo de Sudamérica que continua siendo habitado hasta el día de hoy, es decir: desde hace 11,000 años que los seres humanos organizados viven en este lugar. Recién en el siglo XII a.C. surge la famosa sociedad llamada hoy en día: Chavín, en esa época se inicia la construcción del Templo Viejo y la veneración de la Gran Huanca.

Esta ciudad fue rebautizada durante la Conquista del Perú en 1533 como San Pedro de Chavín de Huántar. Es importante mencionar que el nombre del pueblo, Chavín, viene del quechua: Chaupin, que quiere decir ‘centro’.  El cronista Cieza de León hace la primera referencia sobre el sitio en 1553:

…cuentan que antiguamente, muchos tiempos antes que los incas reinasen, hubo en aquellas partes hombres a maneras de gigantes, tan crecidos como los mostraban las figuras que estaban esculpidas en las piedras, y que con el tiempo y con la guerra grande que tuvieron con los que agora son señores de aquellos campos se disminuyeron y perdieron, sin haber quedado dellos otra memoria que las piedras y cimiento que he contado.

Luego, en 1616 Vasquez de Espinoza también anota:

Junto a este pueblo de Chabin ay un gran edifficio de piedras muy labradas de notable grandeza; era guaca, y santuario de los más famosos de los gentiles, como entre nosotros Roma y Jerusalem adonde venían los indios a offrecer, y hazer sus sacrificios; porque el demonio en este lugar les declaraba muchos oráculos y assi acudían de todo el reyno.

En 1619, la misión Jesuita recogió de los pobladores las siguientes impresiones (Burger 1992):

Un edificio que es muy temido y grandemente venerado que ellos llaman la casa de las huacas… y [la huaca] le habla y le responde a los hombres [quiénes eran] sus niños y [hablaron] a las cabezas de linajes que existen hoy entre los indios de esta tierra.

Antonio Raimondi quedó impresionado en 1873, Charles Wiener en 1880 realiza el primer dibujo de la deidad en el Templo Antiguo y Ernst Middendorf en 1883 recoge el nombre usado por los pobladores para denominar a la deidad: la Huanca. Recién en 1919 Julio César Tello inicia las investigaciones arqueológicas en el sitio, y en 1985 es declarado por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Hoy en día Chavín de Huántar se encuentra identificado con el turismo y muchas veces se comete el error de visitarlo solamente unas cuantas horas. La lista abajo es una opinión personal de las 10 cosas que uno debería hacer y ver una vez en Chavín. Hay más, muchas más, pero empecemos poco a poco.

1. Visitar el Centro Ceremonial de Chavín de Huántar
Sigue siendo la razón principal para ir a Chavín desde hace unos tres mil años. Se trata de un templo andino edificado en piedra en medio de dos ríos: el Huachecza y el Mosna. Fue manejado por una casta de sacerdotes-chamanes cuya sociedad marca un antes y un después en la historia andina. Es la cultura originaria que mantuvo un prestigio en los Andes conocidos de ese entonces en un horizonte de tiempo muchísimo mayor que otras civilizaciones antiguas como los Moche, Nazca, Recuay, Wari, Tiahuanaco e Inka. Un destino de peregrinaciones más antiguo que Roma, Jerusalem, La Meca y Santiago de Compostela. Y hasta ahora el único sitio conocido en todas las Américas cuya deidad principal, la Huanca, permanece en su sitio original. No hay que perderse esto último además de las otras tres galerías abiertas al público: Doble Ménsula, Laberintos y Cautivos; la escalinata de las serpientes; y el altar de Choque Chinchay, entre otras cosas asombrosas.

PhotobucketEdificio B o Templo Nuevo desde el este, Centro Ceremonial Chavín de Huántar. Fotografía: CyArk/2012.

2. Realizar un recorrido a pie por el Pueblo
Si bien la gestión municipal actual y de años anteriores han permitido las construcciones en base a material noble dañando la arquitectura tradicional de las edificaciones en adobe, aún hoy en día es agradable recorrer el pueblo a pie. Si uno inicia desde el Centro Ceremonial y se dirige hacia el Museo, no debe perderse: las esculturas de piedra en la Alameda Julio C. Tello, el frontis sincrético de la Catedral en la Plaza Mayor, el jaguar mirando al cielo en el parque de la pileta, la cabeza de serpiente en la calle Bolívar y el muro megalítico de la calle Tupac Amaru en Urabarriu.

PhotobucketMuro megalítico en Urabarriu, calle Túpac Amaru, Chavín de Huántar. Fotografía: A. Wayrawanpurej/2012.

3. Visitar el Museo Nacional Chavín
¿Qué hacer primero: visitar primero el Monumento o visitar primero el Museo? Una buena recomendación es que si planeas visitar el Monumento sin el uso de guías y no conoces nada acerca del sitio, primero visites el Museo para darte una idea de la historia de la sociedad Chavín. Una de las joyas de este museo es una de las esculturas de piedra más importantes de la humanidad: el llamado ‘Obelisco Tello’ (Chavín creo otras piezas igual de importantes:  la Gran Huanca -en el Monumento- y la llamada ‘Estela Raimondi’, actualmente en Lima). Esta magnífica piedra prismática, el Obelisco, tiene en sus cuatro lados representaciones de la cosmovisión Chavín cuyo significado permanece oculto hoy. Hay muchas interpretaciones: la principal es que esta piedra tallada tenía la función de transmitir saberes de sacerdotes-chamanes a los iniciantes en el culto. De estos saberes aparentemente estaba el de reconocer la dualidad femenino-masculino como parte indispensable de la filosofía (hoy en día a este concepto lo llamamos Yanantin, ‘opuestos complementarios’), además del de evidenciar la importancia de la naturaleza para la sociedad Chavín.

4. Conocer y ver el trabajo de los Artesanos en Piedra
Hasta el día de hoy se mantiene la tradición milenaria de plasmar en la piedra las iconografías antiguas y las interpretaciones modernas de la sociedad Chavín. Uno puede conocer acerca de las técnicas de tallado en piedra, reconocer las materias primas e instrumentos, y tener un encuentro con los mismos artesanos. Recomendamos los talleres de uno de los guardianes del monumento, Don Alejandro Espinoza, y el taller del guía oficial de turismo, Don Martín Loarte Valenzuela, entre otros.

DSC_0170Artesanías en piedra en casa-taller de Don Alejandro Espinoza, barrio Nueva Florida, Chavín de Huántar. Fotografía: V. Quea/2012.

5. Ver el Nevado Huantsán
Saliendo desde la esquina suroeste del Monumento y pasando por el barrio de Nueva Florida hasta llegar al pueblito de Nunupata, se llega a ver el Apu/Hirka Huantsán de 6395 metros sobre el nivel del mar. Este es uno de los nevados más bellísimos de la Cordillera Blanca y la cara visible desde Nunupata es la inexpugnable y espeluznante cara este: ningún andinista ha logrado vencerla. En algunos días especiales, cuando las condiciones atmosféricas lo permiten, es posible ver hasta por lo menos un rostro casi humano en esta cara del nevado (ver primera foto de la serie Espacios Sagrados de José Carlos Orrillo, 2005.. aquí). No dejar de ver la casa de Mama Rayhuana en el camino hacia Nunupata.

6. Realizar una Ofrenda al Wachumo Ancestral
El Cactus Wachuma (Trichocereus pachanoi) -también conocido como Gigantón, San Pedro, Huachuma, Cardón y Aguacolla- fue considerado sagrado por muchas culturas originarias de los Andes como Chavín, Cupisnique, Moche, Nazca y Sicán. El uso de esta planta maestra se mantiene hoy en día, principalmente a través del curanderismo norteño en donde cumple funciones medicinales, adivinatorias y de comunicación con el mundo divino. La evidencia arqueológica de su importancia durante el horizonte Chavín se encuentra en un par de estelas de la Plaza Circular, una cabeza clava en miniatura al parecer perdida en Trujillo y el llamado textil chamánico de Carhua en Ica. Fuera del templo y en la esquina suroeste se encuentra tal vez el más antiguo de los wachumos de Chavín, ya en algunas fotos de Tello del siglo pasado se ve ya viejo a este abuelo cactus. Hay que verlo y, si lo creen apropiado, realizarle una ofrenda: un rezo con tabaco, un kintu de coca a sus pies, sirviéndole chicha de jora, o -como hacían los peregrinos de hace muchísimos años: hagan una mita moderna limpiando el área circundante de este imponente cactus.

18919_10151195929889075_1741066900_nVista cercana del Wachumo ancestral. Fotografía: S. Di Silvestro/2012.

7. Ver las Pinturas Rupestres de Shallapa
Al pie del mirador de Shallapa se encuentra la cueva denominada Chico Patac. En sus paredes se pueden ver personajes abstractos de una antigüedad de 8,000 a 6,000 a.C. Uno también puede subir al mirador de la Cruz de Shallapa para ver el pueblo y el centro ceremonial además de, si gustan de la escalada en roca, probar las rutas del rocodromo (ver topos aquí).

8. Bañarse en las Aguas Termales de Quercos
Para llegar desde la Plaza de Chavín, se caminan 2 kilómetros hacia el sur por la ruta que pasa al lado derecho del Monumento y luego se une con la trocha que va hasta el túnel de Kahuish, aproximadamente unos 20 minutos de caminata. Las aguas son medicinales y emanan del subsuelo a una temperatura aproximada de 45 grados Celsius. La atención inicia a las 7am y termina a las 5 de la tarde. Ideal para reponerse después de un día de largas caminatas o simplemente para iniciar el día bien temprano.

9. Probar el Papakashki del restaurante Buongiorno
No nos están pagando por promocionar esto, lo que pasa es que es un plato demasiado bueno como para no recomendarlo. El restaurante Buongiorno se encuentra en el lado norte del puente que separa el Monumento del Pueblo. El papakashki es una sopa de papa milenaria que en su adaptación moderna incorpora queso y huevo de gallina, además de hierbas nativas como el chinchu y el paico. Una especialidad imprescindible de la zona andina de Ancash.

10. Realizar la Caminata Chavín-Huántar
Una caminata que nace en Chavín de Huántar y termina en el pueblo de Huántar, de 3 a 4 días. Se recorre la Quebrada Alhuina, la Quebrada Huantsán, se cruza el paso Santa Rosa (4,850 msnm) para descender por la Quebrada Carhuascancha hasta Huántar. En este recorrido se pueden apreciar unas pequeñas cataratas en la Queb. Alhuina, unos restos arqueológicos, oconales, bosques de quenual, aves endémicas y tal vez cóndores, la verdadera laguna de Llanganuco y las fantásticas lagunas de Hatun e Ichic Potrero, entre otras cosas. De Huántar uno puede tomar un carro hasta San Marcos y regresar a Chavín, si es que no quiere probar la comida de los restaurantes en San Marcos o continuar hacia el norte, hacia Huari.

Carlo Brescia, Dic 2012.

REFERENCIAS

CIEZA DE LEÓN, Pedro
1553. Parte primera de la Crónica del Perú. Que tracta la demarcación de sus prouincias: la descripción dellas. Las fundaciones de las nuevas ciudades, los ritos y costumbres de los Indios, y otras cosas estrañas dignas de ser sabidas… , por Martín de Montesdoca, Sevilla.

DIESSL, Wilhelm
2003. Sitios arqueológicos de los distritos de Huantar, San Marcos y Chavín. Lima: Instituto Cultural Rvna.

VASQUEZ DE ESPINOZA, Antonio
1948 [1616]. Compendio y descripción de las Indias Occidentales. Transcrito del manuscrito original por Charles Upson Clark, Smithsonian Miscellaneous Collections, vol. 108, Washington D. C., XII + 801 págs.