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Diez Revelaciones en las Piedras de Chavín de Huántar
Por Carlo Brescia

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> Entrada Este a la Plaza Cuadrada en Chavín.

Para visitar el Centro Ceremonial Chavín de Huántar hay que primero llegar. Para llegar desde Huaraz -por lo general- hay que tomar una unidad motorizada que funciona en base a energías fósiles no renovables y en aproximadamente tres horas estás ahí.

Hace un par de milenios tomaba semanas viajar con tu ayllu, acompañado de un hato de llamas para acarrear víveres, textiles, cerámicas, cinabrio, oro y cobre laminados, y piedras como la crisocola, la antracita o la turquesa. Previamente había que prepararse semanas en tu territorio para emprender esa odisea que cruzaría arenosos desiertos, frescos valles, duras punas y gélidos pasos de montaña por encima de los 4,000 metros.

Esa peregrinación se realizaba seguramente en fechas especiales, como un solsticio de verano o invierno, o de acuerdo a las diversas necesidades de una comunidad y sus miembros. Y al llegar a Chavín, obviamente se quedaban más de 24 horas.

Hoy en día, al parecer la necesidad para la mayoría de personas no es tan apremiante y la mayoría visita el Centro Ceremonial en unas cuatro horas a través de esos ‘tours convencionales’, mirando el sitio arqueológico apurados, en rebaño y a través de una cámara digital.

Pienso que Chavín de Huántar tiene mucha relevancia hoy, que no es solo un lugar de interés para arqueólogos y una cosa más para visitar para las víctimas del turismo. No es una ruina ni un ‘teatro del más allá’. Si bien es un lugar antiguo cuya edificación se inició hace más de 3,000 años, Chavín no es un sitio del pasado, es un sitio del presente y aún tiene muchas sabidurías que contarnos y muchos misterios: unos pocos se develarán con el tiempo y otros permanecerán en lo insondable. Paciencia y no se preocupen.

Ahora, ¿qué sabidurías nos revelan las piedras de Chavín? A continuación algunas de ellas:

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> Desierto en la provincia de Casma, en la costa de Áncash.

1. CHAVIN ES UN TEMPLO INTERCULTURAL
Las personas que llegaban a Chavín venían de diferentes lugares del mundo conocido de ese entonces: de los territorios actuales de Ica, Lima, Áncash, La Libertad, Lambayeque, Cajamarca, de la amazonía y seguro más. Tenían sus propios idiomas, costumbres, formas de alimentarse, de tejer, de construir y más. Y todos ellas eran recibidas en Chavín de Huántar, no necesitaban ni pasaporte ni visa vigente. El movimiento de personas, de productos y el intercambio cultural son elementos claves para el desarrollo de cualquier civilización. Lo que se aisla se estanca, no sobrevive, no crece. Bienvenidas las diferencias.

2. CHAVIN ES UN TEMPLO DE LA DUALIDAD
Lo masculino y lo femenino, la piedra negra y la blanca, el strombus/pututu y el spondylus/mullu, el día y la noche, el rayo y la lluvia, el río Mosna y el Wacheqza, el frío y el calor, lo de arriba y lo de abajo. Tanto la Portada del Templo Nuevo, la Estela de la Medusa, el Obelisco Tello, la escalinata Blanco y Negro, algunas cerámicas y más, nos cuentan de una concepción dual de la naturaleza: el principio del Yanantin o de oposición complementaria. Si tomamos en cuenta que Chavin es un centro dedicado a la ritualidad en donde se usaban plantas como el cactus trichocereus pachanoi que favorecen la experiencia mística, es obvio que la sociedad chavina llegó a comprender el principio de la polaridad que en otros territorios como China, Egipto, Grecia y Persia también se conoció. Todo es dual.

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> Descanso en el Rio Mosna.

3. CHAVIN ES UN TEMPLO DEL AGUA
Como expertos en ingeniería hidráulica, no solo desviaron el agua del río Wachecza para hacerla pasar por las canales subterráneos y abiertos del sitio, sino que modificaron el curso del río Mosna para ampliar su espacio ceremonial. Las pacchas cerámicas y el altar de Choque Chinchay se relacionan al culto al agua. El agua era sagrada: del río, del rocío, de la lluvia, de los nevados, puquios y lagunas. Especialmente en una región con el nombre de Kon-Chucos (‘región de agua’, en la desaparecida lengua Culle). Sumado a lo anterior, hay evidencias de sacrificios cerámicos en el canal de agua que pasaba por la Plaza Circular. El agua era considerada sagrada, al igual que el maiz, las llamas, el viento, el fuego, el rayo, la tierra, la piedra, etc., pero en Chavín este elemento tenía una importancia mayor. Hoy en día los rituales tradicionales con el cactus Trichocereus pachanoi en los andes de Piura incluyen el uso de agua como elemento de purificación. El agua fluye, es dinámica, limpia, es femenina, hace crecer las semillas y genera la vida. ¿Por qué no rendirle culto y promover su importancia?

4. CHAVIN ES UN TEMPLO DEL CAMBIO
Del 1,200 a.C. al 400 a.C. se dieron muchos cambios en el Centro Ceremonial. Se construyeron nuevos edificios, galerías, plazas. En el periodo llamado el Formativo Tardío, se consolidó la agricultura en los Andes, ya la caza de venados obedecía más a razones rituales que alimenticias. Las culturas son dinámicas, a través del tiempo se generan nuevos valores, sabidurías, actitudes y prácticas. Las culturas que no se adaptan a los cambios del entorno ambiental y social no duran. Chavín como culto cambió durante los 800 años que duró. Cambiemos.

5. CHAVÍN ES UN TEMPLO CHAMÁNICO
Jaguares, Serpientes, Águilas, Seres Draconianos. Todos grabados en las piedras. Si uno ha profundizado en uno de los temas más apasionantes de la humanidad y la antropología, estos animales no son solo símbolos de poder sino son animales aliados, animales de poder. Acompañan y guían al chamán en su viaje hacia los mundos alternos, buscando la armonización de los opuestos, la apertura de pacarinas, el balance de la energía, la cura de la enfermedad, la modificación del clima y la localización de la caza. El chamanismo en la costa y sierra del norte del Perú es en base al cactus San Pedro o Wachuma, y este cactus estuvo presente en Chavín. En palabras del arqueólogo Richard Burger (1992):

“El templo de Chavín de Huántar se presentó a si mismo como un centro cósmico en donde los opuestos se mediaban y el equilibro se mantenía a través de adecuadas ceremonias religiosas y el conocimiento esotérico de sus líderes religiosos.”

Y no hay que creer que lo chamánico está relacionado solo a lo energético y lo medicinal. El chamán o chamana es también el científico, el psicólogo, el astrónomo, el historiador, el narrador y el artista, entre otras cosas más, de su comunidad. Conoce, conserva y explora los asuntos sutiles, los naturales y los humanos.

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> Encuentro con la Gran Huanca.

6. CHAVIN, EL ÚNICO TEMPLO EN LAS AMÉRICAS AÚN CON SU DEIDAD
Si, claro: vamos a un templo cristiano católico monoteísta, y está repleto de adoradas deidades: Jesucristo, la Virgen María, el Apóstol San Pedro, la Cruz y más. Pero hasta en el Vaticano esas representaciones no son las originales. En Chavín, la Gran Huanca (alias Lanzón Monolítico) es la mera mera deidad, la original, y continua en su sitio con sus más de cinco metros de altura desde hace 3,200 años. Quinientos años antes que cualquier representación del Buda. ¿Qué representa la Huanca? ¿Es masculina o femenina? ¿Por qué tiene el brazo derecho levantado? ¿Por qué sonríe y mira hacia arriba? ¿Es una representación de El Rayo/Illapa? ¿Se vertía agua en la parte superior (no encima de la chakana circular, sino más arriba donde está el hoyo con las cuatro salidas)? ¿Esta agua vertida representaba La Lluvia (la compañera dual de El Rayo)? ¿O es también un oráculo? ¿La doble espiral en su espalda cumple la función de escalera chamánica? Como en la ciencia, las preguntas son más interesantes que las respuestas. Aceptemos, admirando a la Gran Huanca, que la humanidad no podrá comprender y controlar toda la realidad. Ríndanse y con-templen la piedra inmortal. O no se rindan, nunca, pero con-templen. Sea lo que fuere, que sientan, vean u oigan, es para ustedes, no vayan a contárselo a todo el mundo o, peor aún, iniciar un culto mesiánico.

7. CHAVÍN ES UN TEMPLO DE LA LUZ
A la ciudad de Huallanca, al norte del Callejón de Huaylas, en pleno Cañón del Pato, se la conoce como ‘la ciudad Luz’. Pero es porque ahí está la central hidroeléctrica. Chavín es el Templo de la Luz porque, durante esos 8 siglos de existencia, fue el centro del cosmos, el lugar donde se reunieron, sintetizaron, conservaron y difundieron las sabidurías de esta parte montañosa del mundo. El lugar desde donde se irradió la civilización andina hacia las cuatro direcciones. ¿Querías saber sobre arquitectura en piedra? Ibas a Chavín. ¿Querías saber sobre cómo esculpir la piedra? Ibas a Chavín. ¿Querías saber somo manejo hidráulico? Ibas a Chavín. ¿Astronomía, agricultura, textilería, cerámica, plantas medicinales? Chavín, Chavín, Chavín… Lhasa, la ciudad sagrada en el Tíbet, otro centro sagrado en las montañas y destino de peregrinos, quiere decir el ‘Lugar de los Dioses’. Chavin en lengua Quechua significa simplemente ‘El Centro/Chaupin’.

8. CHAVÍN ES UN TEMPLO DE LA PAZ Y EL ORDEN
Una de las preguntas más interesantes a realizar en Chavín es: ¿Cómo es que a lo largo de 8 siglos Chavín de Huántar se posicionó como la ‘Huaca de las Huacas’? ¿Cómo pudo mantener su prestigio durante tanto tiempo? No era el centro de un ‘estado teocrático’. Es obvio que existía una disimetría social entre los que dirigían el culto y el resto de las personas en Chavín, residentes y temporales, pero esta hegemonía cultural no era ni coercitiva ni manipuladora, sea a través de la violencia o del miedo a lo desconocido. Es más complejo, pensemos y cuestionemos más. Dadas las grandes distancias que había que cruzar para llegar a Chavín, el esfuerzo económico que esto implicaba y la ausencia de una hegemonía militar, las personas peregrinaban y entregaban sus ofrendas (materiales y labores físicas) porque esperaban recibir algo a cambio. Algo que valga el esfuerzo. Luego de la estabilidad e igualdad social del Precerámico, con los cambios tecnológicos, el aumento de la población y la complejización de las sociedades, era necesario llegar a un nuevo equilibrio a finales del Formativo. La autoridad del culto -su hegemonía- era consentida por las diferentes poblaciones por muchas razones y entre ellas estaba la necesidad de mantener la armonía y el balance en el cosmos. Equilibrio imprescindible para poder recibir las sabidurías del templo: el conocimiento es poder y los peregrinos deben haber recibido una cuota de eso, entre otras cosas. Este periodo extenso de estabilidad interna y externa podemos denominarlo ‘Pax Chavina’.

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> Rito de iniciación en la Plaza Circular.

9. CHAVÍN ES UN TEMPLO INICIÁTICO
¿Cómo lograr esa Pax Chavina durante tantos siglos? ¿Durante tantas generaciones? Por lo menos unas 15 generaciones si consideramos que cada generación humana dura en promedio 55 años. Una de las razones más contundentes sería a través de la hegemonía tecnológica. En las culturas originarias de las Américas, no hay separación entre las ciencias, las artes y la espiritualidad. Ya hemos mencionado las sabidurías que concentraba el templo: hidráulica, ingeniería, agricultura, ritualidad, arquitectura, medicina, etc. Ahora, ¿cómo mover estas sabidurías de una generación a otra en una sociedad que no tiene escritura en papel? Claro que en el mundo andino han existido formas de educar a las nuevas generaciones a través de los amauta (‘maestros’) y yachakuna (‘personas que saben’). Pero estamos en Chavín en donde se tienen elementos como las plantas psicotrópicas, galerías y recintos subterráneos, espacios rituales, el culto al agua, el ‘arte visionario’ y el manejo sonoro. Todo esto resuena a culto mistérico, a conocimientos esotéricos y al uso de símbolos grabados en piedra. Y resuena aún más cuando consideramos que en uno de los cultos mistéricos más famosos, el de Eleusis en la Antigua Grecia, se adoraba a Démeter, la ‘diosa madre’ de la agricultura, de la fertilidad y que regía los ciclos de la vida y la muerte.

En un culto mistérico, el conocimiento se transmite a través de la experiencia ritual. A diferencia de la educación contemporánea en donde se transmite las sabidurías de maestro a discípulo, en un rito iniciático el candidato a adepto interioriza y re-crea las sabidurías en su complejo mente-cuerpo-espíritu. El candidato tiene que pasar periodos de preparación y pruebas que obviamente duran más de una semana. Un chamán contemporáneo, en la amazonía o en la costa y sierra del norte de Perú, se prepara años. En el centro ceremonial de Chavín se daban ritos iniciáticos. Luego estos iniciados continuaban con la conservación y difusión de parte de estas sabidurías en el mismo Chavín o en sus huacas locales.

10. CHAVÍN ES UN TEMPLO NATURALISTA
Las personas que levantaron Chavín sin duda buscaron recrear de alguna manera el pasado paleolítico: ese pasado de cazadores y recolectores, y ceremonias iniciáticas en las cavernas, alrededor del fuego, esperando la luz del Sol, o a veces esperando la luz de la Luna y las estrellas. Si bien el templo verdadero es la naturaleza, construyeron una ‘huaca’, una edificación sagrada con esa misma concepción animista tallada en las piedras. No solo se plasmaron animales aliados como el Jaguar, las Serpientes y el Águila. También hay mariposas y murciélagos, peces y moluscos, tallos y flores, hojas y semillas saliendo de la boca con colmillos de los seres antropomorfos. La pieza fundamental de esa cosmovisión sería el Obelisco Tello, en donde el ser humano se enreda con las plantas y los animales en una concepción dualista. La naturaleza es parte de la sociedad, es sagrada, no se opone, uno es parte de ella y se dialoga con ella.

Y aquí terminamos con estas sabidurías (algunas) que podemos obtener y reflexionar cuando visitamos el centro ceremonial. El explorador de Chavín sabe que hay más cosas, más ideas, más temas: como la cuatripartición del mundo, los rituales colectivos de cohesión social, la antropofagia ritual, la alquimia sonora, los dragones que cuidan las sabidurías en lo profundo de las aguas o el uso ritual de la luz y el metal. Ya exploraremos eso en otra oportunidad.

Finalmente, si quieren visitar a Chavín, tómense su tiempo, vayan caminando desde Huaraz por la ruta de Olleros, busquen a un guía chavino o en todo caso a uno de los que residen en Huaraz que cuentan con el respeto necesario (no de esos que replican discursos coloniales), hablen con los pobladores contemporáneos y disfrúten la visita. No se apuren, dénse tiempo. Una de las cosas más bonitas de viajar, como bien nos dejó Mark Twain, es quitarse los prejuicios y complejos, encontrarse uno mismo fuera de su zona de confort y caminar para ser mejor respecto a su yo anterior.

Carlo Brescia
Septiembre 2016