Prefacio: Mama Coca por Wade Davis (2008)

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PREFACIO: MAMA COCA
Por Wade Davis
Explorador residente, National Geographical Society
(prólogo a la reedición en Colombia de Mama Coca por Anthony Henman)

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Cuando era un joven estudiante tuve la suerte de pasar varios en meses en Suramérica como asistente de campo de Timothy Plowman, botánico notable y explorador de plantas. Gracias a su mentor, el legendario etnobotánico de Harvard Richard Evans Schultes, Tim había conseguido la beca soñada por los académicos de la década de 1970, $250.000 dólares del Departamento de Agricultura de Estados Unidos para estudiar la coca, la planta más sagrada de los Andes y la notoria fuente de la cocaína. Sorprendentemente, aunque la coca era foco de preocupación e histeria públicas poco se conocía sobre ella entonces. Los orígenes botánicos de las especies domésticas, la química de la hoja la farmacología de la mascada, su papel nutritivo, la distribución geográfica de las variedades cultivadas, la relación entre las especies salvajes y cultivadas todo era un misterio. Desde que Golden Mortimer publicó su clásico Historia de la coca, en 1901, no se habían hecho esfuerzos concertados para documentar su papel en la religión y cultura de los Andes. El mandato que recibió Plowman del gobierno de los Estados Unidos, hecho deliberadamente vago por Schultes, era viajar a lo largo de la cordillera andina y atravesar las montañas, donde fuera posible, para alcanzar los flancos orientales y localizar la fuente de la planta conocida por los Incas como la Hoja Divina de la Inmortalidad.

Aunque la guerra contra la cocaína aún no había sacudido a los países andinos la coca y la cocaína estaban en la mente de todos a principios de la década de 1970; sin embargo, con algunas excepciones (como Anthony Henman, autor de este libro notable y pionero), era increíble que pocos hicieran la distinción obvia entre el alcaloide (aspirado, fumado o inyectado en concentración química pura) y las hojas de una planta que, con toda evidencia había sido usada de una manera natural benigna durante miles de años por los indígenas de los Andes. Casi todas las personas que encontramos —biólogos y antropólogos en las universidades, agentes anti-narcóticos en las embajadas estadounidenses, adictos a la coca con los ojos enrojecidos en las playas de Santa Marta y Punta Hermosa— hablaban como si las hojas de coca y el extracto químico puro fueran la misma cosa. Cuando mencioné la coca a un californiano que se quedaba en una pensión que compartimos en Lima, el mismo individuo que me mantuvo despierto la mitad de la noche mientras inhalaba cocaína como una Hoover en el cuarto de al lado, pensó que estaba hablando de chocolate. Sigue leyendo

La Historia de la Coca por Baldomero Cáceres Santa María (2019)

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LA HISTORIA DE LA COCA
Por Baldomero Cáceres Santa María
Abril de 2019
(prólogo a la reedición en castellano de la obra de William Golden Mortimer)

En 1977, siendo profesor de psicología en la Universidad Nacional Agraria de La Molina, fui sorprendido por la pregunta que la entonces primera Dama de los Estados Unidos, la señora Joselyn Carter, hiciera a los profesores que la acompañaron a visitar el campus. Esta tenía como cuestión el costo que tendría reemplazar los cultivos de coca en el Perú. Dos años antes, cuando estaba a cargo del Vice Rectorado Académico de la Universidad San Antonio de Abad de Cuzco, había comprobado los maravillosos efectos del coqueo andino, cuando en Sacsayhuaman, las hojas me fueron ofrecidas por el profesor polaco Jan Szeminski, estudioso entonces del levantamiento de Túpac Amaru II. El profesor peruanista, ahora jubilado de la Universidad Hebrea de Jerusalén, había llegado de Varsovia hablando quechua. Quedó sorprendido por mi ignorancia del coqueo andino. Cuarenta años después, él y yo seguimos con hojas de coca en la boca.

Al confrontar mi experiencia con la oficial condena existente en torno al hábito milenario, me percaté de la existencia de un arraigado prejuicio sobre el coqueo (acullico, pijchado, chacchado), de raíz colonial, que lo marginaba de la conciencia nacional por ser “cosa de indios”. El prejuicio había sido legitimado desde inicios del siglo XX por la psiquiatría, a partir de los textos fundacionales de Emil Kraepelin (1856-1926), quien, sin apoyo experimental ni observación directa alguna, categorizó el coqueo dentro de sus “Toxicomanías”, como “intoxicación crónica”. Tal fue el punto de partida de la continua prédica de la escuela psiquiátrica peruana, comenzando con Hermilio Valdizán (1885-1929), creador de la cátedra correspondiente en la Facultad de Medicina de la Universidad Mayor de San Marcos. Fue él quien, desde Roma, donde hizo sus estudios en la nueva profesión, se apresuró en alertar acerca de la “descubierta enfermedad mental”, publicando sus “apuntes preliminares” en El Cocainismo y la Raza Indígena (La Crónica Médica, Lima, 1913). Al mantener la cátedra durante una década, Valdizán logró extender su doctrina, lo que llevó a que apareciera el libro La Coca, la gran toxicomanía peruana (1934), de otro prominente médico de Lima, Luis N. Sáenz. Esta versión siguió repitiéndose hasta las estadísticas de salud de la década de los años 70, donde figura como “la toxicomanía más extendida en el Perú” (Caravedo y Almeyda, Alcoholismo y toxicomanías, Ministerio de Salud, Lima, 1972).

Como resultado de la estigmatización, el prejuicio en los países andinos también fue evidente, en el descuido de los historiadores y arqueólogos al no registrar a la hoja de coca en los inventarios de plantas andinas. La “amnesia cultural” (Albert Memmi, Portrait du colonisé, 1957), en este aspecto, estaba instalada. Sigue leyendo

Llamado a algunos doctores por José María Arguedas

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> Arguedas en la hacienda Vicos, en cuclillas en la esquina izquierda.

Llamado a algunos doctores
Por José María Arguedas

Dicen que no sabemos nada, que somos el atraso, que nos han de cambiar la cabeza por otra mejor.

Dicen que nuestro corazón tampoco conviene a los tiempos, que está lleno de temores, de lágrimas, como el de la calandria, como el de un toro grande al que se degüella, que por eso es impertinente.

Dicen que algunos doctores afirman eso de nosotros, doctores que se reproducen en nuestra misma tierra, que aquí engordan o que se vuelven amarillos.

Que estén hablando, pues: que estén cotorreando, si eso les gusta.

¿De qué están hechos mis sesos? ¿De qué está hecha la carne de mi corazón?

Saca tu larga vista, tus mejores anteojos. Mira, si puedes.

Quinientas flores de papas distintas crecen en los balcones de los abismos que tus ojos no alcanzan, sobre la tierra en que la noche y el oro, la plata y el día se mezclan. Esas quinientas flores, son mis sesos, mi carne.

¿Por qué se ha detenido un instante el sol, por qué ha desaparecido la sombra en todas partes, doctor?

Pon en marcha tu helicóptero y sube aquí, si puedes. Las plumas de los cóndores, de los pequeños pájaros se han convertido en arco iris y alumbran.

Las cien flores de la quinua que sembré en las cumbres hierven al sol en colores, en flor se ha convertido la negra ala del cóndor uy de las aves pequeñas.

Es el mediodía; estoy junto a las montañas sagradas: la gran nieve con lampos amarillos, con manchas rojizas, lanzan su luz a los cielos.

En esta fría tierra, siembro quinua de cien colores, de cien clases, de semilla poderosa. Los cien colores son también mi alma, mis infaltables ojos.

Yo, aleteando amor, sacaré de tus sesos las piedras idiotas que te han hundido. El sonido de los precipicios que nadie alcanza, la luz de la nieve rojiza, de espantado, brilla en las cumbres. El jugo feliz de los millares de yerba, de millares de raíces que piensan y saben, derramaré tu sangre, en la niña de tus ojos.

El latido de miradas de gusanos que guardan tierra y luz; el vocerío de los insectos voladores, te los enseñaré hermano, haré que los entiendas. Las lagrimas de las aves que cantan, su pecho que acaricia igual que la aurora, haré que las sientas y las oigas.

Ninguna máquina difícil hizo lo que sé, lo que sufro, lo que gozar del mundo gozo. Sobre la tierra, desde la nieve que rompe los huesos hasta el fuego de las quebradas, delante del cielo, con su voluntad y con mis fuerzas hicimos todo eso.

No huyas de mí, doctor, acércate. Mírame bien, reconóceme. ¿Hasta cuándo he de esperarte? Acércate a mí; levántame hasta la cabina de tu helicóptero. Yo te invitaré el licor de mil savias diferentes.

Curaré tu fatiga que a veces te nubla como bala de plomo, te recrearé con la luz de las cien flores de quinua, con la imagen de su danza al soplo de los vientos; con el pequeño corazón de la calandria en que se retrata el mundo, te refrescare con el agua limpia que canta y que yo arranco de la pared de los abismos que templan con su sombra a nuestras criaturas.

¿Trabajaré siglos de años y meses para que alguien que no me conoce y a quien no conozco me corte la cabeza con una máquina pequeña?

No, hermanito mío. No ayudes a afilar esa máquina contra mí, acércate, deja que te conozca, mira detenidamente mi rostro, mis venas, el viento que va de mi tierra a la tuya es el mismo; el mismo viento que respiramos; la tierra en que tus máquinas, tus libros y tus flores cuentas, baja de la mía, mejorada, amansada.

Que afilen cuchillos, que hagan tronar zurriagos; que amasen barro para desfigurar nuestros rostros; que todo eso hagan.

No tememos a la muerte, durante siglos hemos ahogado a la muerte con nuestra sangre, la hemos hecho danzar en caminos conocidos y no conocidos.

Sabemos que pretenden desfigurar nuestros rostros con barro; mostrarnos así, desfigurados, ante nuestros hijos para que ellos nos maten.

O sabemos bien qué ha de suceder. Que camine la muerte hacia nosotros; que vengan esos hombres a quienes no conocemos. Los esperaremos en guardia, somos hijos del padre de todos los ríos, del padre de todas las montañas ¿es que ya no vale nada el mundo, hermanito doctor?

No contestes que no vale. Más grande que mi fuerza en miles de años aprendida; que los músculos de mi cuello en miles de meses; en miles de años fortalecidos, es la vida, la eterna vida mía, el mundo que no descansa, que crea sin fatiga; que pare y forma como el tiempo, sin fin y sin principio.

***

Fuente:
Blog de Richard Angelo Leonardo Loayza

Arguedas escribió el poema “Llamado a algunos doctores” originalmente en quechua. La versión castellana –del autor mismo- se publicó en El Comercio de Lima, el 10 de julio de 1966. La versión original apareció el 17 de julio de 1966 en el mismo rotativo.

Cabezas clavas Recuay, discursos arquitectónicos y cooperación contemporánea en Huaraz – Una Entrevista con Mirko Brito Salvador

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CABEZAS CLAVAS RECUAY, DISCURSOS ARQUITECTÓNICOS Y COOPERACIÓN CONTEMPORÁNEA EN HUARAZ – Una Entrevista con Mirko Brito Salvador
Por Carlo Brescia
Julio 2019

Mirko Brito culminó sus estudios de arqueología en la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo a fines del 2016 y se encuentra terminando su tesis de grado. Tiene un diplomado en Conservación de Objectos Arqueológicos. El año pasado asumió el reto de la curaduría y conservación de las cabezas clavas que culminó en una exposición museográfica sobre las mismas en el Museo Arqueológico de Áncash “Augusto Soriano Infante”. También ha profundizado en la artesanía regional y nacional en metal, piedra y textiles.

1. Carlo Brescia: Felicitaciones Mirko por la exposición y la entrevista, y también a Marcela Olivas Weston, a María Moreno Suárez, a Micha Valverde y al resto de personas involucradas en la exposición en Huaraz sobre las cabezas clavas Recuay. ¿Cómo surge tu involucramiento y motivación de participar esta puesta en valor tan necesaria sobre la cultura Recuay?

MB: En primer lugar, muchas gracias por la entrevista. La idea e iniciativa de la puesta en valor de las cabezas clavas Recuay por medio de una exposición surgió de la directora de la Dirección Desconcentrada de Cultura-Áncash, Marcela Olivas Weston. Esta actividad se da en el marco de otras iniciativas que buscan reactivar la labor del museo de Huaraz dentro del paisaje social donde se sitúa, creando, por ejemplo escenarios dinámicos para la interacción entre el patrimonio arqueológico y comunidad. Pero al mismo tiempo una exposición museográfica implica otras actividades previas, como velar por la preservación del acervo arqueológico en custodia y realizar labores de investigación.

Precisamente mi involucramiento en el proyecto se da dentro de este contexto. Desde hace algunos años vengo colaborando esporádicamente con el museo en trabajos de conservación e investigación del material arqueológico mueble. Al momento de la propuesta del proyecto me encontraba desarrollando trabajos de conservación en el marco de la renovación de la museografía que diversas salas del museo, así como analizando textiles vinculados a la cultura Recuay como parte de una investigación más amplia que empecé a desarrollar en mi tesis de bachiller.

Aunque mi preocupación por conocer el pasado se gesta en el entorno del sector de la artesanía contemporánea donde me desenvuelvo, mi inquietud por la cultura Recuay en particular, y por la arqueología ancashina en general, encontró un nuevo giro de importancia en la universidad, donde tuve la oportunidad de conocer y leer a varios de los investigadores involucrados en el tema, a quienes, además, debo reconocer como los principales impulsores de mi interés por la investigación.

2. CB: Existe una continuidad dinámica de la tradición de la talla de cabezas clavas de Chavín a Recuay. ¿Cómo la ves tú? ¿Cuáles son las semejanzas y diferencias entre estas dos tradiciones? Sigue leyendo

Bibliografía académica sobre el Cactus Sagrado

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Bibliografía académica sobre el Cactus Sagrado [en desarrollo]
Por Carlo Brescia

Las referencias bibliográficas en la lista abajo buscan recopilar estudios desde la farmacología, etnohistoria, arqueología, antropología y botánica, entre otras disciplinas, de los siguientes cactus visionarios en Sudamérica:
Trichocereus bridgesii, Echinopsis lageniformis, Echinopsis bridgesii
Trichocereus pachanoi , Echinosis pachanoi
Trichocereus peruvianus, Echinopsis peruviana
Trichocereus terscheckii

Nombres comunes:
Gigantón, lapituq, tsuna, watsuma, wachuma, huachuma, achuma, san pedro, aguacolla, waytuq, wankay

Principios activos en Trichocereus pachanoi / Echinopsis pachanoi:
Mescalina (87% del total de alcaloides), hordenina, tiramina, lophophina, lobivina, 3,4-dimetoxifeniletilamina, 3-metoxitiramina, 3-4-dimetoxi-beta-feniletilamina, 3-4-dimetoxi-4-hidroxi-beta-feniletilamina, 3-4-dimetoxi-5-hidroxi-beta-feniletilamina, anhalonidina, Ep-AMP1 (péptido); saponinas, triterpenos (pachanol A, pachanol C, bridgesigenina B), esteroides, mucílagos, compuestos fenólicos, catequina.

Principios activos en Trichocereus peruvianus / Echinopsis peruviana:
Mescalina, otros alcaloides, saponinas, triterpenos, esteroides, mucílagos, compuestos fenólicos, catequina.

En la medicina tradicional andina y amazónica, las plantas son seres vivos con espíritu al igual que las enfermedades. Este espíritu de la planta no es bueno ni malo y puede ser utilizado para curar una enfermedad de origen espiritual, psicológico o físico como también para generar daño intencionalmente a otras personas (magia negra) y servirse de las energías de otros para obtener poder, dinero y sexo. En el curanderismo norteño, el espíritu del cactus es considerado tanto masculino como femenino.

En el uso chamánico, la potencia o activación del cactus no depende solo de la cantidad de alcaloides presentes en la decocción sino también de la predisposición y el contexto de la toma (set and setting) , especialmente del origen del cactus y su forma de cosecha, del lugar, de la experiencia e intención de la persona que ofrece la bebida y de la intención de la persona que la toma, entre otras razones.

Usos culturales:
Medicinales (antiinflamatorio y antiséptico externo, purgas en combinación con otras plantas), rituales (Mesa norteña, ofrendas: Huaca Paraíso), adivinatorios, neochamánicos, recreativos, depurador hídrico (coagulante natural), artesanías, ornamentales.

BIBLIOGRAFÍA (EN ORDEN CRONOLÓGICO)

DOBKIN, Marlene
1968. «Trichocereus pachanoi—A mescaline cactus used in folk healing in Peru». En Economic Botany (en inglés) 22 (2): 191-194. ISSN 0013-0001. doi:10.1007/BF02860562.

CROSBY, D. M.; MCLAUGHLIN, J. L.
1973. «Cactus alkaloids. XIX. Crystallization of mescaline HCl and 3-methoxytyramine HCl from Trichocereus pachanoi». En Lloydia 36 (4): 416-418. ISSN 0024-5461. PMID 4773270.

TAKIZAWA, Takaomi; KINOSHITA, Kaoru; KOYAMA, Kiyotaka; TAKAHASI, Kunio; KONDO, Norio; YUASA, Hiroshi; KAWAI, Ken-Ichi
1993. «A New Type of Triterpene from Trichocereus pachanoi». En Journal of Natural Products (en inglés) 56 (12): 2183-2185. ISSN 0163-3864. doi:10.1021/np50102a024

KINOSHITA, Kaoru; TAKIZAWA, Takaomi; KOYAMA, Kiyotaka; TAKAHASHI, Kunio; KONDO, Norio; YUASA, Hiroshi; KAWAI, Ken-Ichi
1995. «New Triterpenes from Trichocereus pachanoi». En Journal of Natural Products (en inglés) 58 (11): 1739-1744. ISSN 0163-3864. doi:10.1021/np50125a016

FLORES GARCÉS, José Augusto
2000. «Estudio químico del cactus san pedro (Echinopsis pachanoi Britton y Rose)». (Trabajo de titulación de Licenciado en Ciencias con mención en Química). Universidad Nacional de Ingeniería, Lima – Perú.

SHARON, Douglas
2004 [1978]. El Chaman de los Cuatro Vientos. 4ta edición en español. México DF: Siglo XXI Editores.
2001. «Ethnoarchaeological Evidence for San Pedro (Trichocereus pachanoi) Use in Peru». En: Eleusis, n.s., vol. 5, pp. 13-59.

BRUHN, Jan G.; EL-SEEDI, Hesham R.; STEPHANSON, Nikolai; BECK, Olof; SHULGIN, Alexander T.
2008. «Ecstasy analogues found in cacti». En Journal of Psychoactive Drugs 40 (2): 219-222. ISSN 0279-1072. PMID 18720674. doi:10.1080/02791072.2008.10400635

OGUNBODEDE, Olabode; MCCOMBS, Douglas; TROUT, Keeper; DALEY, Paul; TERRY, Martin
2010. «New mescaline concentrations from 14 taxa/cultivars of Echinopsis spp. (Cactaceae) (“San Pedro”) and their relevance to shamanic practice». En Journal of Ethnopharmacology (en inglés) 131 (2): 356-362. doi:10.1016/j.jep.2010.07.021.

PADRO, Julian e Ignacio Maria SOTO
2013. «Exploration of the nutritional profile of Trichocereus terscheckii (Parmentier) Britton & Rose stems». En Journal of the Professional Association for Cactus Development 15: 1-12. ISSN 1938-663X.

ARMIJOS, Chabaco; COTA, Iuliana; GONZÁLEZ, Silvia
2014. «Traditional medicine applied by the Saraguro yachakkuna: a preliminary approach to the use of sacred and psychoactive plant species in the southern region of Ecuador». En Journal of Ethnobiology and Ethnomedicine 10 (1): 26. ISSN 1746-4269. PMC 3975971. PMID 24565054. doi:10.1186/1746-4269-10-26.

BALDERA-AGUAYO, Pedro Alexis y Víctor M. REYNA PINEDO
2014. «Phytochemical study of Echinopsis peruviana». En Rev Soc Quím Perú 80 (3): 202-210.

MANDUJANO, Mario y Angélica MANDUJANO
2014. «El cactus San Pedro ayer y hoy. Un enfoque etnobotánico». En Cactáceas y suculentas mexicanas (en inglés) 59 (4). ISSN 0526-717X.

ABOYE, Teshome L.; STRÖMSTEDT, Adam A.; GUNASEKERA, Sunithi; BRUHN, Jan G.; EL-SEEDI, Hesham; ROSENGREN, K. Johan; GÖRANSSON, Ulf
2015. «A Cactus-Derived Toxin-Like Cystine Knot Peptide with Selective Antimicrobial Activity». ChemBioChem (en inglés) 16 (7): 1068-1077. doi:10.1002/cbic.201402704

RISCO AGUINAGA, Pompeyo Clovis
2015. «Principios activos (alcaloides) en las plantas míticas del Perú». (Trabajo de titulación de Licenciado en Ciencias con mención en Química). Universidad Nacional de Ingeniería, Lima – Perú.

CASTILLO VEINTIMILLA, Paola Maribel
2017. Estudio fitoquímico y evaluación antineoplásica y antihelmíntica de la especie Echinopsis pachanoi. (Trabajo de titulación de Magíster en Química Aplicada). UTPL, Loja – Ecuador.

CHOQUE QUISPE, David; CHOQUE QUISPE, Yudith; SOLANO REYNOSO, Aydeé M.; RAMOS PACHECO, Betsy S.
2018. «Capacidad floculante de coagulantes naturales en el tratamiento de agua». En Tecnología Química 38 (2): 298-309. ISSN 2224-6185.

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Plantas Medicinales: 2. Kullash / Molle

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PLANTAS MEDICINALES: 2. KULLASH / MOLLE
Por Carlo Brescia
Mayo 2019

foto molle
> Fotografía por Erick Bueno. Fuente: PerúDesconocido.com

KULLASH / MOLLE
Schinus molle
Familia: Anacardiaceae
L. en Sp. Pl. 1: 388-389 (1753)

Nombres comunes:
Kullash (en Quechua), molle, mulli, árbol de la Vida, aguaribay (Argentina), falso pimiento (Chile), huiñán (Cuba), pirul, pirú (México)

El molle, mulli o kullash es un árbol sagrado, fuerte y medicinal. En Llanlla, en el distrito de Yanama en Áncash, Lidia le contó a la antropóloga Doris Walter que en la antigüedad una mujer vivía en esta región, que en ese entonces era casi desértica: la vegetación era rara, algunos molles crecían allí pero de manera muy dispersa.

Un día, la mujer recogió sus frutos para perfumar el agua para su baño ritual. Terminado este, vertió el agua de su cuenco en el suelo y luego se sentó debajo de uno de los molles a disfrutar y descansar. Poco después, al mirar hacia arriba, se dio cuenta de que el árbol bajo el cual se encontraba estaba lleno de frutos. Mirando de un lado a otro, vio que las ramas de los molles vecinos, milagrosamente, comenzaron de pronto a cubrirse con una infinidad de frutas.

Finalmente, observó las colinas circundantes y allí nacieron muchos molles, muchísimos, hasta donde alcanzaba la vista. Sin hacerlo a propósito, esta mujer había participado así en la multiplicación de los molles. Porque, como le explicó Lidia a Doris, el hecho de que las frutas se empaparan en agua antes de su dispersión había favorecido la germinación de sus semillas, liberadas de su envoltura (exocarpio). Y Lidia concluyó de manera rotunda: “el molle es mujer”.

Descripción:
Es un árbol de hasta 25 m de altura, semi cultivado, nativo, dioico. La copa es grande, densa y globosa. El tronco va de 0.5 a 1.5 metros de diámetro con la corteza externa agrietada. Las hojas, de 20 a 30 cm de longitud, son aromáticas, compuestas y pendulares (colgantes como las ramas). Las flores pequeñas blanco-amarillentas, agrupadas en racimos o panículas de 10 a 30 cm de largo, y con 5 pétalos blanco-verdosos. El fruto es una drupa globosa de 4 a 6 mm de diámetro.

Propiedades medicinales:
En la medicina tradicional se utiliza el molle por sus propiedades astringentes, diuréticas, antiespasmódicas, antiinflamatorias, analgésicas, antitumorales, antisépticas (a nivel tópico), antioxidantes, antibacterianas, antifúngicas, antidepresivo, estimulante. También para tratar el dolor de muelas, reumatismo, desórdenes menstruales (emenagogo), infecciones respiratorias, infecciones vaginales y de las vías urinarias. La resina se ha utilizado como cicatrizante, obturar muelas cariadas y como emplasto para dolores de cabeza.

Propiedades nutricionales:
Las semillas se utilizan como condimento y las drupas para elaborar chicha de molle.

Contraindicaciones:
Los frutos no se comen. Informarse correctamente acerca de las dosificaciones y formas de administración de los aceites esenciales, decocciones, pomadas, etc. No se recomienda a mujeres durante el embarazo y en lactancia. Evitar el uso en niños porque pueden presentarse reacciones alérgicas. En algunas personas puede generarse dermatitis por contacto o alergia. Ya que es hipotensivo no se recomienda tampoco a personas con la presión arterial baja.

Otros usos del molle:
Pesticida, insecticida, repelente contra insectos, para tintes naturales (color amarillo o verde de las hojas y la corteza), curtiembres, fertilización de suelo (hojarasca o mulch), combustible (leña), cerco vivo, construcción, carpintería, mielífero, ornamental y conservación de cuencas. La ceniza del molle es preferida para el pelado del trigo, la cebada y el maíz. Durante el imperio Wari (600 d. C. a 1000 d. C.), la chicha de molle elaborada en base a las drupas del árbol del molle se utilizó como ofrenda. En Cerro Baúl, un sitio arqueológico wari, se ha encontrado una instalación de 500 m² dedicado a la elaboración de chicha de molle. Cieza de León contó que también se hacía miel y vinagre de los frutos del molle. Una costumbre ya casi perdida es la de usar las ramas del molle para limpiar el horno de pan artesanal: no solo purifica el horno sino también le da aroma al pan.

Fuentes:
Yacovleff y Herrera (1935), Husain et al. (1986), Hammond et al. (1998), Alarco de Zadra (2000: 156-157), Pautrat et al. (2002), Gamarra (2003: 147-152), Moraes (2006: 291, 321), De la Cruz et al. (2007: 286), Reynel y Marcelo (2009), Ministerio de Salud / Gobierno de Chile (2010), Deveci et al. (2010), Bussmann y Glenn (2010: 336), Chirinos et al. (2013), Martins et al. (2014), Gonzales de la Cruz et al. (2014), Bussman & Sharon (2015), Castañeda y Alban (2016), Raad (2016), Walter (2016), Gamarra (2017), Williams et al. (2019).

Bibliografía:

DEVECI, Onder; SUKAN, Artun; TUZUN, Nedim; KOCABAS, E. Esin Hames
2010. «Chemical composition, repellent and antimicrobial activity of Schinus molle L.». En Journal of Medicinal Plants Research 4 (21): 2211-2216. ISSN 1996-0875. [Acceso el 7 de mayo del 2019]. Disponible en: https://tinyurl.com/y6km6qxy

DOLESKI MUHD, Paulo Steider; FERREIRA CUELHO, Camila Helena; CALIL BRONDANI, Juliana; Melânia PALERMO MANFRON
2015. «Chemical composition of the Schinus molle L. essential oil and their biological activities». En Revista Cubana de Farmacia (en inglés) 49 (1): 132-143. ISSN 1561-2988. [Acceso el 7 de mayo del 2019]. Disponible en: https://www.medigraphic.com/cgi-bin/new/resumenI.cgi?IDARTICULO=64049

MARTINS, Maria do Rosário; ARANTES, Silvia; CANDEIAS, Fátima; TINOCO, Maria Teresa; Júlio CRUZ-MORAIS
2014. «Antioxidant, antimicrobial and toxicological properties of Schinus molle L. essential oils». En Journal of Ethnopharmacology (en inglés) 151 (1): 485-492. doi:10.1016/j.jep.2013.10.063. [Acceso el 7 de mayo del 2019]. Disponible en: https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0378874113007897

BENDAOUD, Houcine; ROMDHANE, Mehrez; SOUCHARD, Jean Pierre; CAZAUX, Sylvie; Jalloul BOUAJILA
2010. «Chemical Composition and Anticancer and Antioxidant Activities of Schinus Molle L. and Schinus Terebinthifolius Raddi Berries Essential Oils». En Journal of Food Science (en inglés) 75 (6): C466-C472. doi:10.1111/j.1750-3841.2010.01711.x. [Acceso el 7 de mayo del 2019]. Disponible en: http://doi.wiley.com/10.1111/j.1750-3841.2010.01711.x

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1986. «Schinus molle: a new source of natural fungitoxicant.». En Appl. Environ. Microbiol. (en inglés) 51 (5): 1085-1088. ISSN 0099-2240. PMID 3729389. [Acceso el 7 de mayo del 2019]. Disponible en: https://aem.asm.org/content/51/5/1085

WILLIAMS, Patrick Ryan; NASH, Donna J.; HENKIN, Joshua M.; ARMITAGE, Ruth Ann
2019. «Archaeometric Approaches to Defining Sustainable Governance: Wari Brewing Traditions and the Building of Political Relationships in Ancient Peru». En Sustainability (en inglés) 11 (8): 1-16. [Acceso el 7 de mayo del 2019]. Disponible en: https://ideas.repec.org/a/gam/jsusta/v11y2019i8p2333-d223994.html

WALTER, Doris
2016. «Un aperçu ethnobotanique sur le Faux-poivrier (Schinus molle, Anacardiaceae) ». En Bulletin: 18-28 Estrasburgo: Association des Amis du Jardin botanique de Saverne.

Plantas Medicinales: 1. Kuka / Coca

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PLANTAS MEDICINALES: 1. COCA
Por Carlo Brescia
Mayo 2019

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> K´intu de 4 hojas en la plaza cuadrada del centro ceremonial Chavín de Huántar. Fotografía: Fernando Carranza.

COCA
Erythroxylum coca
Familia: Erythroxylaceae
Lam. en Encycl. 2: 393 (1786)

Nombres comunes:
Kuka (Quechua), Mamacoca, Coca, Coca Kintucha, Coca Huánuco, Coca coca

El arbusto de la coca es una planta sagrada para muchas culturas andinas y amazónicas en Sudamérica.

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Bibliografía sobre el Kambó

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Rana Phyllomedusa bicolor por Матвеев Олег. Fuente: Wikimedia Commons

Kambó es la secreción cutánea que se obtiene de la rana Phyllomedusa bicolor, un anfibio anuro arbóreo que habita en la cuencas del Amazonas y el Orinoco en América del Sur.​ La secreción está compuesta por un complejo sinérgico de péptidos.

Otros nombres comunes:

  • Kampô pae, nombre utilizado por los Noke Kuin
  • Dow kiet, palabra utilizada por los Matsés
  • Sapo, vacina de sapo o vacina da floresta, en portugués brasileño

BIBLIOGRAFÍA RELEVANTE
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Comentario al libro de cuentos EN EL CIELO LAS ESPINAS, EN LA TIERRA LAS ESTRELLAS por David Novoa

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Espinas y estrellas en el cielo y en la tierra
Por David Novoa
Trujillo, 2017

Es evidente que Carlo Brescia no pretende hacer arte con este libro sino expandir la consciencia, y para este cometido no existe otro lenguaje que el esencialmente artístico: el lenguaje poético.

Ese exige el arte verdadero, aquel que la humanidad utiliza para hacerse y a la vez conocerse a sí misma, el necesario y, ahora, urgente lenguaje del Misterio. Este arte no se estudia en instituciones educativas, sino en la gran aula del conocimiento universal que es el interior del ser humano. Este arte no requiere genialidad intelectual ni de talentos especiales, sino de la gran valentía, humildad y amor a la vida de cualquier hombre. Es un arte que impacta al ser humano como ningún otro porque le revela su Ser Real. Sin él, el hombre no supiera quién es (como la gran mayoría aún no lo sabe).

En su introducción, el autor aclara el cometido de este libro:

“Pero si esto que he dicho, de alguna forma debo decirlo para que lo sigan diciendo, entonces diría: …tallen mis ojos con cactus desplegándose hacia arriba y hacia los lados para que así se muestre claramente el mensaje: que para vivir a plenitud se requiere rendirse a la transformación y rugirle al miedo, andar con coraje, saltar a la tormenta y servirle a lo divino en ti, en mí, y en todo lo que es”.

Ese es el arte de la Vida y, su lenguaje no para describirla, sino para aunarnos a Ella, es la Poesía.

No conozco personalmente a Carlo Brescia, pero lo conozco por lo que me conozco a mí y, por eso lo conozco –en un aspecto– profundamente. Sé de sus prioridades, de sus búsquedas y hallazgos. En realidad sé de las experiencias intrasmisibles que se atraviesan para haber llegado a estos hallazgos habiendo emprendido estas búsquedas. Y sé que no ha llegado a ninguna meta, o quizá sí, a la única que realmente se necesita llegar: a comprender que el camino es infinito, que la evolución es eterna, que no hay a dónde ir, que solo hay que aceptar la totalidad tal como se manifiesta. Esto tranquiliza lo suficiente para empezar a ver la realidad: sin pensarla, solo verla aceptando con coraje sus incesantes transformaciones fuera y dentro.

Sé que este libro no es una secuencia de fantasías entretenidas ni de esforzado oficio literario, sino el testimonio de una búsqueda genuina, que ha infundido a la Palabra de su esencia, de un camino personal, guiado y protegido por la alianza que hizo la naturaleza con el hombre a inicios de los tiempos. Los espíritus de animales, plantas y apus auxilian al espíritu de este viajero eterno que es el ser humano para ayudarse a evolucionar entre todos.

Hermosos mitos, cargados de tradición espiritual, contiene este libro: El mito no le habla a la mente, ni se inmiscuye en sus procesos intelectuales que son rígidos, sino se dirige al corazón que es intuitivo, flexible y que vibra con las verdades que trascienden al pensamiento convencional. Las descripciones son límpidas, tienen sabor a realidades existentes más allá del tiempo, a recuerdos arcaicos guardados en el alma del mundo, a conocimiento profundo que solo puede ser requerido por un interlocutor que se ha permitido, humilde y valientemente, las naturales transformaciones de la vida.

Las condiciones que se requieren para el diálogo entre el hombre y el reino que ha olvidado son espirituales. Se entiende que este camino de conocimiento, esta tecnología naturalista que es la ingesta de plantas sagradas y que llamamos curanderismo, es una metodología que afina la consciencia humana hasta el punto de lograr una limpieza psicológica y de intenciones que te permite emprender la conquista de tus propias debilidades. Vencerlas, entregarte al flujo cósmico como un nadador que se deja llevar por la corriente, te permitirá “conversar” con una gama de voces vivientes que te invito a conocer a través del libro de Carlo Brescia.

* * *

Este comentario fue leído por David Novoa el 9 de diciembre de 2017 durante la presentación del libro de cuentos en Corazón Verde, Huanchaco. Muchas gracias a Jose Carlos Orrillo, David Novoa, y Patricia Zevallos y a tod+s los presentes.

Book trailer:

 

PARA DESCARGAR: Coca, sexualidad y longevidad (2014)

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Título
Coca, sexualidad y longevidad : bases científicas para lograr una bioquímica del amor

Año
2014

Autor
SEKI, Kunihiro y Yoshito NISHI

Lugar
La Paz

Editor
T’ika & Teko Editorial y Librería de la Salud

Referencia Bibliográfica
SEKI, Kunihiro y Yoshito NISHI
2014. Coca, sexualidad y longevidad : bases científicas para lograr una bioquímica del amor. Lima: T’ika & Teko Editorial y Librería de la Salud, 200 p. ISBN 9789997480910

Enlace de Descarga:
https://es.scribd.com/document/335875130/coca-sexualidad-y-longevidad-pdf

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