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Espinas y estrellas en el cielo y en la tierra
Por David Novoa
Trujillo, 2017

Es evidente que Carlo Brescia no pretende hacer arte con este libro sino expandir la consciencia, y para este cometido no existe otro lenguaje que el esencialmente artístico: el lenguaje poético.

Ese exige el arte verdadero, aquel que la humanidad utiliza para hacerse y a la vez conocerse a sí misma, el necesario y, ahora, urgente lenguaje del Misterio. Este arte no se estudia en instituciones educativas, sino en la gran aula del conocimiento universal que es el interior del ser humano. Este arte no requiere genialidad intelectual ni de talentos especiales, sino de la gran valentía, humildad y amor a la vida de cualquier hombre. Es un arte que impacta al ser humano como ningún otro porque le revela su Ser Real. Sin él, el hombre no supiera quién es (como la gran mayoría aún no lo sabe).

En su introducción, el autor aclara el cometido de este libro:

“Pero si esto que he dicho, de alguna forma debo decirlo para que lo sigan diciendo, entonces diría: …tallen mis ojos con cactus desplegándose hacia arriba y hacia los lados para que así se muestre claramente el mensaje: que para vivir a plenitud se requiere rendirse a la transformación y rugirle al miedo, andar con coraje, saltar a la tormenta y servirle a lo divino en ti, en mí, y en todo lo que es”.

Ese es el arte de la Vida y, su lenguaje no para describirla, sino para aunarnos a Ella, es la Poesía.

No conozco personalmente a Carlo Brescia, pero lo conozco por lo que me conozco a mí y, por eso lo conozco –en un aspecto– profundamente. Sé de sus prioridades, de sus búsquedas y hallazgos. En realidad sé de las experiencias intrasmisibles que se atraviesan para haber llegado a estos hallazgos habiendo emprendido estas búsquedas. Y sé que no ha llegado a ninguna meta, o quizá sí, a la única que realmente se necesita llegar: a comprender que el camino es infinito, que la evolución es eterna, que no hay a dónde ir, que solo hay que aceptar la totalidad tal como se manifiesta. Esto tranquiliza lo suficiente para empezar a ver la realidad: sin pensarla, solo verla aceptando con coraje sus incesantes transformaciones fuera y dentro.

Sé que este libro no es una secuencia de fantasías entretenidas ni de esforzado oficio literario, sino el testimonio de una búsqueda genuina, que ha infundido a la Palabra de su esencia, de un camino personal, guiado y protegido por la alianza que hizo la naturaleza con el hombre a inicios de los tiempos. Los espíritus de animales, plantas y apus auxilian al espíritu de este viajero eterno que es el ser humano para ayudarse a evolucionar entre todos.

Hermosos mitos, cargados de tradición espiritual, contiene este libro: El mito no le habla a la mente, ni se inmiscuye en sus procesos intelectuales que son rígidos, sino se dirige al corazón que es intuitivo, flexible y que vibra con las verdades que trascienden al pensamiento convencional. Las descripciones son límpidas, tienen sabor a realidades existentes más allá del tiempo, a recuerdos arcaicos guardados en el alma del mundo, a conocimiento profundo que solo puede ser requerido por un interlocutor que se ha permitido, humilde y valientemente, las naturales transformaciones de la vida.

Las condiciones que se requieren para el diálogo entre el hombre y el reino que ha olvidado son espirituales. Se entiende que este camino de conocimiento, esta tecnología naturalista que es la ingesta de plantas sagradas y que llamamos curanderismo, es una metodología que afina la consciencia humana hasta el punto de lograr una limpieza psicológica y de intenciones que te permite emprender la conquista de tus propias debilidades. Vencerlas, entregarte al flujo cósmico como un nadador que se deja llevar por la corriente, te permitirá “conversar” con una gama de voces vivientes que te invito a conocer a través del libro de Carlo Brescia.

* * *

Este comentario fue leído por David Novoa el 9 de diciembre de 2017 durante la presentación del libro de cuentos en Corazón Verde, Huanchaco. Muchas gracias a Jose Carlos Orrillo, David Novoa, y Patricia Zevallos y a tod+s los presentes.

Book trailer:

 

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