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Nombres comunes:
Tsiqtsi (Quechua Central)

Nombre científico:
Murciélagos cactofílicos nectarívoros andinos, por confirmar: Glossophaga soricina y Lonchophylla hesperia (Arias et al 2009), Anoura geoffroyi (Boada et al 2016), Platalina genovensium (Pacheco y Aguirre 2016).

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> Lápida de piedra de Chavín con representación de un murciélago, actualmente en el Museo Nacional Chavín (a agosto de 2017).

En la cultura Chavín de Huántar, como en otras culturas de base chamánica, lo humano se encuentra en relación consciente y directa con los elementos de la naturaleza (terrestre y cósmica).  En la concepción chamánica cuyas actividades buscan el equilibrio todo está animado, tiene espíritu, es sagrado, y digno de veneración y respeto. Si ya los cactus enteógenos Trichocereus pachanoi y T. peruvianus eran considerados sagrados, resulta fácil de entender porque el murciélago el único mamífero volador en el mundo material del Kay Patsa mereció por lo menos (que sepamos) una lápida de piedra.

Elevar un centro ceremonial como Chavín, con sus edificios de más de 10 metros de altura, más de 5 kilómetros galerías subterráneas, y plazas rectangular, circular y cuadrada requirió un importante esfuerzo. Una tenacidad similar se necesitó para desarrollar todas las esculturas que formaron parte de los diferentes templos. Un esfuerzo planeado que requirió organizar personas (reunirlas, instruirlas, alimentarlas, alojarlas), encontrar las canteras, trasladar y esculpir las piedras y tanto más. Y dentro de todo ese universo lítico tallado dejaron una estela con la iconografía de un murciélago. ¿Por qué? No puede ser algo simplemente decorativo, como tampoco lo son la ‘Gran Huanca’, el ‘obelisco Tello’, la ‘estela Raimondi y las cabezas clavas, entre otras piezas. Las piedras nos traen un mensaje, nos cuentan sobre una forma de ver el mundo. ¿Cuál es la razón para la presencia de un murciélago? ¿Qué querían comunicar con eso?

En este post busco explorar la etología y simbología del murciélago en varias culturas con el fin de aproximarnos de alguna manera a su significado en la época de la cultura Chavín de Huántar  (1200 a. C. – 400 a. C.) en los Andes. Dado lo imposible de tal empresa (¡una cultura esotérica de hace 3000 años!), es preciso entonces liberarse de la mayor cantidad de prejuicios personales y culturales —salirse de uno mismo— para evitar interpretaciones sesgadas como asociar malignidad a este pequeño animalito que solo cumple su función ecosistémica. Importante limpieza mental para no caer en la tendencia subsconciente occidental que señala el reconocido mitólogo Joseph Campbell: ver a la naturaleza como ajena, amenazante y maligna, que requiere ser dominada y expoliada. Y justamente ese tal vez es el pilar central de la visión patriarcal hegemónica en el mundo contemporáneo: la naturaleza, la tierra, el agua, la serpiente, la mujer, la intuición, la noche, el cuerpo, el útero y todo lo que representa lo femenino debe ser subyugado.

No todo lo que tiene colmillos es malo, monstruoso o terrorífico para todas las personas o culturas, tal vez sea completamente lo opuesto: un colmillo colgado en el cuello puede ser un hermoso talismán. Incluso una piedra vertical alargada puede representar a un ancestro de la comunidad; en el mundo andino las llamamos huancas. ¿Qué es malo, monstruoso o terrorífico? Y lo importante en realidad: ¿quién establece qué es malo, monstruoso o terrorífico? En palabras de San Agustín, “hay cosas que creemos malas porque no convienen a otros. Pero como estas cosas concuerdan con otras, son también buenas”. Lamentablemente, dentro del mundo occidental hasta el día de hoy no todos piensan como santos: un colmillo, una persona desnuda, una planta o un ser antropomorfo pueden ser considerados malos e incluso prohibidos [pueden leer la Historia de Fealdad de Umberto Eco, 2007, para profundizar más sobre este tema].

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> Dibujo preparatorio con murciélago del grabado de Francisco de Goya “El sueño de la razón produce monstruos”, parafraseando la nota explicativa en el Museo del Prado: cuando se deja de pensar, un ser con colmillos aparece como un mounstruo. Fuente: Wikipedia.

Seguramente la presencia del murciélago para personas prejuiciadas (como varios de los arqueólogos de la Universidad de Stanford) sería considerada como parte de la parafernalia que utilizó la élite Chavina para manipular a través de la sugestión y el terror la mente de los visitantes al templo haciendo uso de plantas psicoactivas, la arquitectura en piedra, los espacios interiores y la iconografía grabada en la piedra, entre otras cosas (Stanford 2016, Chavín: El Teatro del Más Allá 2015).

No obstante, existen felizmente muchos otros arqueólogos, científicos sociales, investigadores y estudiosos que piensan de una manera distinta sobre la sociedad Chavín y seguramente consideran que el murciélago no formaba parte de ese imaginario del horror de Stanford sino un animal más en la fauna sagrada de esta cultura, de la misma manera que los jaguares, las águilas, las serpientes, las mariposas y los colibríes.

Y es que en un mundo como el de aquella época, lo más probable era que el mensaje de la cultura Chavín fuese el de la búsqueda del equilibrio y el mantenimiento de los ciclos, y la importancia de establecer relaciones que suponían beneficios mutuos y recíprocos entre los supraordinados (la élite) y los subordinados (los visitantes), además de la importante promesa de la fertilidad a través de la ritualidad y formar parte de una gran red de intercambio de productos, saberes y haceres (Burger 1992: 271; Lau 2013: 74, 2016: 84).

En ese contexto, el murciélago no podría haber sido parte de una parafernalia del terror con el objetivo de manipular a personas y pueblos, sino un elemento más de una poderosa y atractiva cosmovisión en donde este mamífero volador probablemente simbolizaba la fecundación, el vuelo chamánico, la visión profunda y la importancia de la comunidad. Exploremos esto.

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> El murciélago nectarívoro Anoura geoffroyi alimentándose de la flor de un cactus Espostoa frutescens de Ecuador. Fuente: National Geographic.

Un mamífero que vuela

Los murciélagos (quirópteros) son mamíferos y se han identificado más de 1,100 especies en todo el mundo. Pertenecen al orden Chiroptera y representan la quinta parte del total de especies de mamíferos del mundo (cerca de 5,500 especies en total). Algunos datos más:

  • El orden Rodentia con 2,280 especies solo supera al orden de los murciélagos en diversidad de especies. El roedor más grande del mundo es el ‘capibara’ o ‘ronzoco’ amazónico (Hydrochoerus hydrochaeris), mide más de un metro y pesa 50 kg.
  • El murciélago más grande del mundo es el ‘zorro volador filipino’ (Acerodon jubatus), cuya envergadura mide más de 1,5 metros y pesa más de 1 kg.
  • El más pequeño de los murciélagos es el ‘murciélago nariz de cerdo de Kitti’ (Craseonycteris thonglongyai) de Tailandia, con una apertura de alas de 13 centímetros y 2 gramos de peso.

El 70% de los murciélagos se alimentan de insectos y pequeños bichos (ranas y peces); el 30% restante lo hace de frutos, semillas, néctar y polen. Muchos son omnívoros: comen insectos y frutos. En el mundo solo existen 3 especies de las más de 1,100 que se alimentan solamente de sangre (las 3 son originarias de las Américas).

Dada la gran cantidad de especies, las características de alimentación y su distribución mundial, se hace evidente la importancia que tienen estos mamíferos en el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas, controlando plagas de insectos y esparciendo las semillas y el polen de las plantas. Así como el ser humano ha construido casas de pájaros y abejas, también ha construido y sigue construyendo casas para los quirópteros: se llaman ‘perchas de murciélagos’.

Etología del Murciélago

Los murciélagos aman las flores de los cactus (Ostolaza 2014: 102), como las flores nocturnas del Armatocereus cartwrightianus (Arias et al 2009). Este amor se ha definido por los zoólogos como quiropterofilia; que es la polinización nocturna a cargo de los murciélagos de las flores atraídos por su néctar y polen. No hay que tener veinte años investigando Chavín para poder identificar la especie de cactus cuya flor atrae a los murciélagos en el sur de Conchucos.

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> Cactus Trichocereus peruvianus con flores ubicado en la esquina exterior suroeste del centro ceremonial de Chavín de Huántar en el 2012.

Mientras los picaflores y las abejas polinizan de día, los murciélagos lo hacen de noche. A diferencia de los felinos cuyos ojos se pueden adaptar tanto al día como a la noche, los ojos de la familia de los quirópteros están ‘evolucionados’ para la noche. Esto es perfecto ya que como una buena parte de los cactos la flor del cactus Trichocereus peruvianus que crece tanto en forma silvestre como cultivada en todo el valle del Mosna, del Puchka y del Huarimayo se abre luego de la caída del sol.

Los sentidos del olfato y del oído también se han adaptado de manera especial y superior a los del ser humano. Y no solo huele y oye muy bien, sino que también el Tsiqtsi (murciélago en Quechua Ancashino) puede emitir chillidos que provocan ondas sonoras que le permitirán ubicar las flores blancas de la wachuma en la oscuridad a partir del ‘principio de la ecolocación’; capacidad que comparten con delfines y ballenas, y que fue la base para desarrollar el sonar de los barcos y submarinos.

El Murciélago y las Culturas Andinas

Para poder entender el simbolismo del murciélago en los Andes, no solo es preciso conocer el comportamiento de este animalito en la naturaleza sino también sus usos culturales.

El guano de murciélago ha sido siempre y aún es apreciado por muchas culturas en el mundo. En el Perú antiguo (y en el actual), el guano de las aves marinas se extraía de las islas de la costa del Pacífico, mientras que el guano de los quirópteros se extraía de las acumulaciones en cuevas y grutas que dejaban las colonias de este animalito. El guano era apreciado por los Incas porque era un excelente fertilizante de la tierra. Hasta el día de hoy continua siendo apreciado en este mismo sentido además de considerarse dentro de las actividades agrícolas como fungicida natural, controlador de los nematodos y activador de compost.

Además de la utilización de sus excrementos, es conocido también el uso como insumo para las vestimentas de las elites: fue Atahualpa quien le dijo a Pedro Pizarro que la vestimenta fina y suave que usaba estaba elaborada con pelos de murciélagos (Gutiérrez Usillos 2002: 279). Una manta de este tipo obviamente era considerado un elemento de prestigio si era llevado por una autoridad.

Simbolismos en las Américas

Para la cultura Manteña de Ecuador (600 d. C. – 1532 d. C.), el mamífero volador se asociaba a lo masculino (Gutierrez Usillos 2002: 156). La existencia de un sello cerámico en donde se representa a un murciélago con un falo erecto nos brinda la evidencia para el argumento anterior. Se refuerza esta asociación si consideramos que los murciélagos extraen su alimento a través de la penetración, ya sea a través de su hocico y lengua que introduce en la flor, o al morder la fruta.

En la cultura Moche (100 a. C. – 700 d. C.) en la costa norte de Perú, se cuentan muchas cerámicas con representaciones de murciélagos y de hombres-murciélago [pueden visitar la página del catálogo del Museo Larco para ver varias de estas piezas en el enlace siguiente: http://www.museolarco.org/catalogo/].

> Murciélagos en cerámicas Moche, Museo Larco. Fotografía por Verónica Lema.

> Hombre murciélago, cultura Moche. Fuente: Heduardo.

Ya en la Colonia, en sus Comentarios Reales el Inca Garcilaso de la Vega menciona que se adoraba “al murciélago por la sutileza de su vista, que les causaba mucha admiración que viesen de noche” (1609).

Ya más al norte, en la cultura Azteca, el murciélago era el dios Camazotz que regía la vida y la muerte. Según Romero Sandoval (2012), para los Mayas, el murciélago:

… se relacionó con la noche, la oscuridad, la muerte, los sacrificios por decapitación y extracción de corazón, con la fertilidad y la sexualidad. … El murciélago, además de ser considerado como emblema de muerte, también se le vinculó con la fertilidad y la sexualidad, pues un pasaje del Códice Magliabechiano dice que Quetzalcóatl envió al quiróptero a morder dentro de la vulva de la diosa Xochiquétzal, y que de ello surgieron flores que no huelen bien. Este pasaje nos lleva a asociarlo con el origen de la menstruación. En otras palabras, el murciélago es el encargado de otorgarle a la mujer el don de procreación. Y, posiblemente, la especie de murciélago que está asociada con la fertilidad y sexualidad sea la del nectívoro, el quiróptero que se alimenta del néctar y polen de las flores.

Murciélagos y Chamanismo

Al sur de Perú, en la cultura de la Aguada (600 d. C. – 900 d. C.) en los Andes del noroeste argentino, una vasija muestra un personaje con un tocado de murciélago (Nastri 2008).

Los personajes que aparecen representados con tocados de animales asociados al chamanismo como serpientes, felinos y aves por lo general son especialistas rituales, pueden ser sacerdotes/sacerdotisas, chamanes/chamanas, o ambos.

En culturas como Chavín de Huántar, Cupisnique, Moche y Wari se cuentan también con representaciones de estos tocados en cerámicas y estelas de piedra.

En los siguientes posts incluidos en este blog pueden ver textos relacionados a los animales de poder y los alter ego chamánicos:

El arte Chavín como arte chamánico

Las cabezas clavas representan a cabezas de transición humana a seres míticos

Podemos asumir que la presencia del murciélago en el tocado del chamán haya funcionado como un mecanismo para obtener las facultades chamánicas como el ‘vuelo extático o del espíritu’, o la ‘visión profunda’.

Al norte de Perú, en Colombia, existen representaciones de hombres-murciélago en la cultura Tolima que pueden ser apreciados en el Museo de Oro de Bogotá. Pero los más sofisticados, considero, son aquellos representados en los pectorales de oro de la cultura Tairona. En ambas culturas y probablemente en toda la región de los Andes y valles colombianos, desde los primeros siglos de primer milenio d. C. hasta la conquista, el chamán no solo se transforma en jaguar sino también en murciélago.

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> Pectoral antropomórfico de un murciélago, de la cultura tairona (Colombia), de entre los años 900 y 1600 d.C. Fuente: National Geographic.

En el Museo de Oro de Bogotá se explica la transformación chamánica:

Aunque no hay certeza sobre el origen del poder político que encarnaba la persona del chamán, el simbolismo de los objetos con representaciones compuestas humano–animal, tan comunes en la iconografía del período Tairona, sugiere que éste se sustentaba en su capacidad de transformarse en seres temibles para adquirir sus poderes. La audacia, la fuerza, la capacidad de volar o devorar gente eran atributos altamente valorados por el chamán.

La transformación era un proceso que tenía lugar en el pensamiento, en el espíritu, bajo el efecto de sustancias psicotrópicas, extenuantes bailes rituales y el ayuno y las privaciones propios del ejercicio chamánico. No era el cuerpo del chamán el que se transformaba, era su espíritu, que ahora podía trascender los estrechos límites que impone la condición humana, viajar a través de las regiones desconocidas del cosmos y adquirir poderes y conocimientos inasequibles para los demás miembros de la comunidad (BanRepCultural 2017).

En efecto, transformarse en un animal de poder en el mundo chamánico no es una transformación del cuerpo, sino una transformación del espíritu [ver post anterior sobre las cabezas clavas y los jaguares].

Como bien dijo Eduardo Calderón Palomino alias El Tuno curandero norteño que aprendió el camino chamánico con el cactus Trichocereus pachanoii en la siguiente conversación registrada en el documental de Douglas Sharon (1978):

COMPADRE: Hey Chino, ¿es verdad que las brujas vuelan?

EL TUNO: ¿Que las brujas vuelan? Esas son tonterías. Es el espíritu el que vuela, el que se transporta a través de la materia y el tiempo.

En su libro El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis, Mircea Eliade reconoce al murciélago como un espíritu protector en varias culturas chamánicas de América del Norte (2009: 100). En este libro también narra detalles sobre las actividades de iniciación en el pueblo Caribe de Surinam en donde los futuros chamanes realizan labores manuales, ayunan semanas, beben abundante tabaco y danzan hasta el cansancio para luego ser instruidos en cómo transformarse en jaguar y en murciélago (2009: 117-118).

El Murciélago en Chavín de Huántar

En la Estela del Murciélago podemos ver que no estamos frente a una representación de un ave: las plumas en el arte Chavín tienen un estilo muy particular y casi siempre terminan en cabeza de serpiente. La escultura es única y todos los investigadores concuerdan en que se trata de un murciélago.

Luis Guillermo Lumbreras y su equipo de investigación encontraron a inicios de la década de los setentas 3,577 huesos en la Galería de las Ofrendas (Lumbreras 2007: 300); de los cuales:

  • 3,161 eran de mamíferos,
  • 192 de humanos,
  • 180 de aves,
  • 43 de peces,
  • 2 de sapos,
  • una pieza de cangrejo y
  • 98 restos preservados de moluscos.

Los mamíferos fueron clasificados en tres grupos: mamíferos mayores (llama, alpaca, venados), mamíferos menores (zorro, perro, comadreja) y roedores (cuyes, vizcachas). Sobre estos últimos Lumbreras (2007: 301) cuenta: “el grupo de Rodentia es muy grande y hay muchos pequeños animales que no han sido identificados, aunque se establece la presencia de los Lagidium (vizcachas) y los Cavidae (cuyes o “conejillos de indias”).

Si bien no existen restos óseos de murciélago identificados en Chavín, a través del análisis iconográfico tal vez sea posible acercanos a la identificación de la especie. Sin duda, el animal existió en Chavín y aún existe ya que si uno entra hoy a algunas de las galerías no abiertas al público podrá sentir el aroma a amoníaco característico del guano de los murciélagos. Incluso existe una galería denominada ‘Galería de los Murciélagos’ en el Templo Nuevo.

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> Murciélago lengüilargo sin cola (Anoura geoffroyi peruana): especie descrita por Johann Jakob von Tschudi en una hacienda de Junín en 1884.

¿Qué especie de murciélago se encuentra en el Callejón de Huaylas y en la zona de Conchucos? El más común es el Anoura geoffroyi peruana, el ‘Murciélago lengüilargo sin cola‘. Se alimenta principalmente de néctar, frutas, polen e insectos (que frecuentan el interior de las flores). Tiene el hocico y la lengua alargada, y presenta hoja nasal pequeña y orejas redondeadas (Boada et al 2016). Les gusta habitar en cuevas, troncos huecos, túneles y grietas en las rocas.

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> Representación de murciélago en estela ubicada actualmente en el Museo Nacional Chavín, nótese la representación de la lengua y hoja nasal en el hocico. Fotografía: Kathia Villar.

Si nos fijamos en el hocico alargado en la parte superior central, del mismo vemos lo que interpreto como la nariz nasal frente al ojo y hacia la derecha la lengua larga típica del género Anoura de los microquirópteros. La oreja es representada en forma circular y no es tan grande. Estos rasgos lo distinguen del murciélago vampiro común (Desmodus rotundus), que si bien tiene presencia en Perú, no se distribuye en zonas altoandinas.

Un detalle que llama mi atención es la representación de lo que podrían ser los genitales. Sabemos que en varias iconografías del arte Chavín dado el tema recurrente de la dualidad se distingue lo masculino de lo femenino. ¿Cuál es el género del murciélago representado en la estela? Lo que aparece en el lugar donde deben estar los genitales encontramos un ícono similar al llamado ‘cáscara de maní’ en el ser zoomorfo femenino esculpido en el Obelisco Tello. Este ícono se asocia a lo femenino. Otra representación de lo femenino en los genitales es el símbolo de la vagina dentata que aparece en la columna izquierda de la portada del Templo Nuevo, en algunos textiles y en la Estela de la Dama de Pacopampa. Pero el símbolo de los genitales en la Estela del Murciélago es diferente al ícono de la ‘cáscara de maní’. En ésta el ícono no es simétrico: de la parte inferior el ‘ocho’ nace alrededor de un ‘ojo’ y termina enroscándose sobre si mismo. Es probable que la parte inferior sea un testículo y la parte que sube el falo: es muy fácil distinguir los genitales en los murciélagos machos. Por lo anterior, podríamos estar frente a una representación de un murciélago nectarívoro macho.

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> Distribución del murciélago Anoura geoffroyi peruana (región 3) en Sudamérica (Ortega y Alarcón 2008).

Conclusión: ¿Qué simbolizó el murciélago en Chavín de Huántar?

No lo sé con seguridad. No hay otras representaciones del murciélago que conozca en el material cultural arqueológico en Chavín de Huántar. Pero en base a mi experiencia y lo narrado en este artículo, es obvio que era un animal digno de veneración y respeto para los Chavin, y por lo tanto considerado sagrado y esculpido en su arte lítico.

El murciélago nectarívoro colabora en la fertilización de los cactus y otras plantas. Produce guano que resulta muy útil en la fertilización de la tierra. Sus pelos se utilizaban para vestir ni más ni menos que a Incas como Atahualpa y en la época incaica eran admirados por su visión nocturna.

También eran utilizados en tocados y se representaban hombres-murciélago en cerámicas y en piezas de orfebrería. Desde la etnografía se han registrado ritos de iniciación chamánicos en los que el futuro chamán tiene que aprender a transformarse tanto en murciélago como en jaguar.

El murciélago, el único mamífero volador, es un animalito especial hoy en día, y problablemente fue especial para los antiguos Chavinos. Al parecer no tanto como el jaguar, la serpiente o el águila, aunque quién sabe, tal vez si fue igual de especial: parte de sus íconos como la lengua alargada o su hoja nasal pueden estar presentes en otras estelas existentes con representaciones de seres antropomorfos y no nos hemos dado cuenta aún.

En el mundo chino, cuya filosofía milenaria y naturalista también comparte el concepto de yanantin u oposición complementaria, los murciélagos eran un símbolo de felicidad y longevidad (es el mamífero con mayor duración de vida en proporción a su tamaño). Esto es interesante. Si en el mundo chino a la energía vital que todo lo anima se le llama Chi (Qi), en el mundo andino se le llama Kamaq. Si en el mundo chino a la dualidad complementaria se la representa con dos dragones masculino y femenino en danza, en Chavín esto se representa en las columnas de los dragones masculino y femenino en el Templo Nuevo (Lumbreras 2013: 187). No hay al parecer evidencias de hombres-murciélago en Chavín (como si en lo Moche y Tairona), pero tal vez si haya simbolizado algo positivo como para los chinos e incas.

Por todo lo anterior, considero que el murciélago puede haber simbolizado eso en Chavín: la felicidad de la fertilidad, del mundo que se renueva, y de que los ciclos y el equilibrio se mantienen. También, puede haber simbolizado la intuición (la capacidad de ver en la oscuridad) y el vuelo astral (la capacidad de abrir las alas y lograr que el espíritu vuele a través de la material y el tiempo, como mencionaba El Tuno). Finalmente, al descansar en grupo, tal vez resaltasen la importancia de la comunidad.

Símbolos importantes hoy en día, en especial cuando el mundo se encuentra de cabeza y a la locura se le llama racionalidad, a la explotación de la naturaleza se le llama economía, y tantas veces a la mentira se le llama verdad. Tal vez haya que colgarnos unos cuantos días de cabeza como los murciélagos para purgarnos de nuestros miedos a la noche y lo femenino y ver al mundo no al revés  en oposición sino tal como lo es realmente: una gran unidad.

Carlo Brescia
Agosto 2017

Quiero agradecer a Verónica Lema de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Universidad Nacional La Plata por la información y fotos de la cultura de la Aguada y del Museo de Oro de Bogotá.

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> Percha artificial municipal construida en San Antonio, Texas, para atraer murciélagos y controlar las plagas de insectos además de contribuir a su conservación. Fuente: Wikipedia.

ARTÍCULOS DE INTERÉS
Murciélagos, la llamada de la flor (Junio 2014)
El guano de murciélago, un abono ecológico (Agosto 2012)
The Importance of Bat Guano (Abril 2016)
El año del murciélago (Junio 2011)
Descubren murciélago con lengua más larga de su especie (Agosto 2015)
El hombre y el murciélago (Octubre 2013)
Tairona Una poderosa élite de chamanes

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– La Fauna Sagrada de Chavín: El Caracol
– La Fauna Sagrada de Chavín: La Anaconda
– La Fauna Sagrada de Chavín: El Águila Harpía
– La Fauna Sagrada de Chavín: El Jaguar

REFERENCIAS

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