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Título
El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis

Autor
ELIADE, Mircea

Año
2009 [1976]

Impresor
México: Fondo de Cultura Económica.

Referencia
ELIADE, Mircea
2000 [1976]. El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis. Traducción por Ernestina de Champourcín. 8va reimpresión. México: Fondo de Cultura Económica.

Enlace de Descarga:
1. Google Drive (desconocido).
2. Research Gate

Nota en La Sangre del León Verde (26.12.2008):

El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis del erudito rumano Mircea Eliade trata sobre el fenómeno del chamanismo en culturas norasiáticas principalmente. Tras definir y acotar el chamanismo y su relación con el hecho religioso en los pueblos primitivos el autor analiza la extensión del chamanismo por el resto del mundo y los vestigios chamánicos en las religiones históricas. Para Eliade lo característico del chamanismo es la tipología de su éxtasis: la bajada y ascensión a los Infiernos y/o cielos; este rapto extático suele tener como finalidad el de rescatar el alma de un enfermo, conducirla hacia su meta final o aprender de los seres extra mundanos. Aunque en otros pueblos se den rasgos de chamanismo y en muchas religiones, Eliade subraya la importancia de no confundir la figura del chamán con la del curandero o la del sacerdote. El chamán oficia ritos (como el sacerdote) y cura (como el curandero) pero el éxtasis, la salida de su propio cuerpo es lo específico del chamán.

Dos elementos me interesaron especialmente de esta obra: por un lado la relación entre enfermedad mental y vocación chamánica; y por otro, la relación entre el uso de substancias alucinógenas y el éxtasis chamánico.

Sobre el primer tema Eliade certifica que la locura del principiante a chamán es algo así como el aviso de que ha sido escogido por la divinidad. Esta locura se manifiesta como apego a la soledad, sufrir estados alucinatorios de forma espontánea o cambios bruscos de humor etc. El chamán “es elegido” por los espíritus de esta manera y si renuncia a la llamada puede acabar muriendo. No obstante, el autor sostiene que este estado es “preliminar” es decir que el chamán, una vez aceptada su vocación, recobra la cordura y sólo muestra los síntomas de enfermedad mental en los éxtasis y las experiencias chamánicas. Aún siendo así, es interesante, a mi juicio, que en estas sociedades consideradas arcaicas el “enfermo mental” lejos de convertirse en un paria social pasa a formar parte de los elementos claves de esta sociedad. La reintegración en el grupo social de una persona esquizoide es un logro que las actuales sociedades occidentales no han conseguido. Esto quizás nos debería hacer reflexionar sobre la función y lugar de la “locura” en el ideario racionalista occidental.

El segundo punto que dije que me interesaba tratar de este libro es la relación entre el éxtasis chamánico y el consumo de alucinógenos. Sobre este tema existe un valioso libro de un autor catalán, Josep Maria Fericgla, que quizás reseñe más adelante titulado “El hongo y la génesis de las culturas”. La postura de Fericgla no podemos glosarla aquí pero es radicalmente opuesta a la de Eliade. Para Eliade el consumo de alucinógenos (específicamente el consumo de amanita muscaria) muestra un “estadio degenerado” (sic) del fenómeno chamánico. Desde la perspectiva del rumano la consecución del éxtasis a través de sustancias es, por una parte, el intento de concretizar en “lo real” un viaje místico que se realiza en “lo imaginario”; y por otro, el deseo de experimentar una sensación mística auténtica que por la degradación de las culturas arcaicas ya no es posible experimentar en toda su autenticidad, valga la redundancia.

Sobre este último punto mi opinión es más cercana a la de Fericgla y quizás haya que entender los prejuicios de Eliade sobre el uso de alucinógenos en la cultura chamánica en el contexto cultural e ideológico del autor rumano.

En definitiva, un libro denso con numerosos datos etnográficos pero muy sugerente en sus planteamientos y en sus hipótesis sobre el desarrollo y las interrelaciones entre el chamanismo y el resto de fenómenos religiosos. Muy recomendable las descripciones de los éxtasis chamánicos, cargados con un lirismo incontaminado y, en ocasiones, con un dramatismo puro y brutal.