Etiquetas

, , , ,

EL TEXTIL CHAMÁNICO: Plantas Psicoactivas Peruanas Pintadas
Por Alana Cordy-Collins. Journal of Ethnobiology, Vol. 2, Nr. 2. 1982, San Diego: Museum of Man. [Trad. al Castellano por C. Brescia].

 photo TextilChavin.jpg
> Fuente: Rick (2006)

SUMILLA.- De un grupo de más de 200 textiles Chavín hallados en el valle de Ica en la costa sur peruana en 1969, uno es particularmente intrigante. Exhibido en el Museo del Hombre en San Diego en 1980 y a partir de un análisis del chamanismo sudamericano, esta tela de más de 2000 años está pintada con imágenes de transformación y trascendencia. Es especialmente interesante la representación de tres plantas en conexión con un jaguar, un venado alado, colibríes, chamanes y una deidad. Si bien este textil ya sido descrito anteriormente en el contexto de los otros textiles en el grupo, este artículo se enfoca específicamente a las plantas en el mismo. Una de las plantas es muy probable que sea el cactus alucinógeno San Pedro (Trichocereus pachanoi); luego sugerimos tentativamente que las vainas de semillas serían de una acacia psicoactiva (Anadenanthera peregrina o A. colubrina). La tercera planta, eludiendo una clasificación precisa, debe ser considerada como un posible narcótico también.

INTRODUCCIÓN

Hace más de 2000 años un artista Chavín del Antiguo Perú pintó un textil de algodón con un mensaje religioso que es dramáticamente claro hoy. El mensaje es chamanismo y el textil es fascinante por todos los elementos básicos del chamanismo representados en el: el chamán, su animal de poder, su técnica para entrar en trance para contactar al mundo sobrenatural, y la deidad de ese mundo (Fig. 1). Esta tela a partir de aquí será llamada El Textil Chamánico. Hoy en se encuentra fragmentado y mide 54.61 x 68.58 cm, la tela ha sido tejida en forma lisa, 1/1 (1 hilo de urdimbre por 1 hilo de trama), posee una hilada en S de algodón (Gossypium barbadense) y está pintado con colores bronce y marrón (los pigmentos aún no han sido verificados) sobre el tono crudo del algodón natural. Es posible asignar un total de 65 motivos a 12 categorías (Tabla 1).

 photo fig 1_zpsxccghley.jpg
> El Textil Chamánico: a. un chamán sujetando las vainas de la Anadenanthera, b. el Cactus San Pedro, c. jaguar, d. colibrí, e. Dios de los Báculos, f. venado alado, g. planta no identificada.

 photo tabla 1_zpsfz09gf7t.jpg
> Tabla de frecuencia comparativa de los motivos presentes en el Textil Chamánico, en su estado fragmentario.

DISCUSIÓN

El Contexto Arqueológico

El Textil Chamánico, junto a los otros del grupo, se reportó que fue encontrado por huaqueros en el sitio Carhua en el Valle de Ica en la costa sur de Perú. No obstante, en base a criterios estilísticos, los textiles pertenecen a una diferente localidad; son más comparables al arte de la cultura Chavín en su sitio de origen, Chavín de Huántar, ubicado en los andes orientales a una altitud de 3,135 metros sobre el nivel del mar, y a 644 kms de Carhua (Fig. 2). Por lo tanto, es probable que estos textiles fueran llevados del sitio de manufactura, probablemente en Chavín de Huántar, a la costa sur (Cordy-Collins 1976: 272; Conklin 1978: 7).

 photo fig 2_zpsosqb514y.jpg
> Mapa del Perú mostrando Carhua, el sitio de origen reportado del conjunto de textiles, y Chavín de Huántar, el sitio que define el arte Chavín.

Chamanismo Chavín

En otro artículo he argumentado que, como grupo, los textiles funcionaban como un catequismo que llevaba un mensaje religioso de una sociedad no letrada a otra en formas pictográficas, y que ese mensaje estaba relacionado a la ascendencia de una nueva deidad Chavín (Cordy-Collins 1976). Adicionalmente, he sostenido que la religión de las personas de Chavín fue de base chamánica y basada en plantas alucinógenas (Cordy-Collins 1977, 1980).

En términos simples, el chamanismo es un medio a través del cual el orden y el equilibrio son mantenidos dentro de una sociedad. El chaman es el personaje central en ese sistema y a través de sus mediaciones con el mundo sobrenatural, la homeostasis es sostenida. Para lograr la homeostasis, el chaman (1) entra en trance (frecuentemente a través de plantas alucinógenas), (2) se transforma en un animal de poder (usualmente el jaguar), y (3) vuela hacia arriba al mundo de los espíritus en donde intercede con los seres sobrenaturales que habitan allí.

La hipótesis propuesta para la presencia de los textiles en la costa sur es que servían como medio para un movimiento proselitista con sede central en Chavín. Más aún, la iconografía religiosa Chavín ha demostrado incluir referentes alucinógenos. Los rizos que brotan de las fosas nasales de las imágenes sobrenaturales parecen representar la descarga de mocos que resultan de esnifar un polvo alucinógeno (Chagnon 1968: 5; Cordy-Collins 1980). El uso del rapé psicoactivo por los artistas Chavín también ha sido sugerido por Donald Lathrap (1973: 96). Adicionalmente al rapé psicoactivo, el cactus alucinógeno San Pedro también ha sido identificado en el arte religioso Chavín (Cordy-Collins 1977:360; Lumbreras 1977:23; Sharon y Donna 1977: 377-379). Por lo tanto, cualquier intento de descifrar la iconografía Chavin deberá buscar referencias sobre alucinógenos o chamanismo. Un refinamiento de la hipótesis general mencionada relacionada a la presencia de textiles Chavín en la costa sur, específicamente dirigida a la iconografía del textil en discusión, argumenta que todos los motivos en el textil en la Figura 1 se refieren directamente al mensaje proselitista: el chamanismo basado en plantas alucinógenas sostuvo a una nueva deidad de la religión Chavín. La siguiente discusión será concerniente a la posible representación de (1) plantas alucinógenas, (2) el complejo chamánico y, (3) la nueva deidad Chavín.

Análisis de los Componentes en el Textil Chamánico

Para develar el mensaje del textil, los estudios etnográficos sobre el chamanismo sudamericano realizados a lo largo del siglo pasado son invaluables. Los agentes de transformación chamánica en Sudamérica son por lo general plantas alucinógenas, y el más fácilmente identificable diseño en el textil aparenta ser una de estas, el cactus San Pedro (Trichocereus pachanoi) (Fig. 3). Un cactus columnar con costillas, el San Pedro, es usado hoy por chamanes de la costa peruana para acceder a estados de trance a partir del cual el mundo sobrenatural se abre a ellos; el alcaloide activo del San Pedro es la mescalina. Tradicionalmente, las sesiones de curación chamánica que utilizan el cactus ocurren de noche cuando la flor se abre. Aparentemente la acción de florecer es particularmente importante porque el lenguaje de la sesión de curanderismo usa continuamente la metáfora de florecimiento (Sharon 1978: 107). Por lo tanto, es especialmente significativo que de 4 de los 5 casos en donde la identificación es posible, los San Pedros pintados están floreciendo. Esto es pertinente para hacer notar que los cactus San Pedro propuestos, como están representados en el textil, no tienen más de 4 costillas. Esto contradice los hechos: el T. pachanoi tiene entre seis y ochos costillas. No obstante, los chamanes modernos peruanos creen que el cactus San Pedro de cuatro costillas si existe y es especialmente potente por esas cuatro costillas (Sharon y Donnan 1977: 376). El carácter del número cuatro es uno mágico, ritual, en el chamanismo moderno. Por lo tanto, es completamente posible que los San Pedros de cuatro costillas sean totalmente míticos. Este es un punto importante al que regresaré.

El segundo motivo en El Textil Chamánico que podría ser una planta alucinógena aparenta ser un racimo lineal de elementos circulares. Es posible que este motivo represente a las vainas de la Anadenanthera peregrina (acacia) (Fig. 4.). La A. Peregrina tiene un registro de uso documentado en Sudamérica que se extiende hasta 1496 (Schultes y Hofmann 1979: 116). Como agentes de inducción del trance chamánico, las semillas son removidas de la vaina y molidas hasta lograr un polvo adecuado para rapé o, en algunos casos, se reporta también que simplemente son masticadas. Si bien las vainas de la A. Peregrina contemporánea en promedio tienen unos 20 cm de largo, los motivos en el textil aparecen ser relativamente más largos que los individuos que se sujetan a estas. No obstante, en defensa del argumento, el tamaño de los colibríes en relación a todo lo demás indica que la escala real no fue un interés particular del artista Chavín. Aún así, existe una segunda objeción que puede ser utilizada contra la interpretación de que la planta propuesta es A. peregrina. Las vainas de la acacia hoy en día se abren a los lados y no interdigitalmente entre las semillas como parece ocurrir en el textil. Sin embargo, algunas vainas de A. Peregrina si evidencian una constricción entre las semillas individuales en la vaina (cf., Schultes y Hofmann 1979: 117, ver foto abajo). Finalmente, aún, debe indicarse el punto que la zona geográfica ocupado por el artista Chavín que pintó el textil no es donde crece la acacia psicoactiva. La Anadenanthera peregrina es aparentemente oriunda de las tierras bajas tropicales drenadas por el río Orinoco. No obstante, existen documentos que evidencia el intenso intercambio de la droga hacia las partes altas (Schultes y Hofmann 1979: 117). Lo que convierte en intrigante esta discusión en forma particular sobre el motivo es que no podemos estar seguros de la forma en que la droga fue intercambiada: si fue en vainas completas, o en semillas, o como polvo molido. Si fue llevada a las partes altas en cualquiera de sus dos últimas formas, entonces no esperaríamos que el artista Chavín fuera consciente acerca de su apariencia cuando crece, excepto tal vez a partir de las descripciones de aquellos quienes la traían desde las partes bajas. Aunque la identificación de la A. Peregrina es tentativa, debe hacerse notar que algunos de los animales en el textil aparecen con emanaciones del hocico que bien pueden representar las descargas nasales que resultan de la inhalación del rapé alucinógeno.

 photo fig 3 y 4_zpsrgdl6seh.jpg
> En la Figura 3, cactus San Pedro creciendo en Chavín de Huántar, Perú. En la Figura 4, Anadenanthera peregrina.

La tercera planta propuesta en el Textil Chamánico presenta un enigma. Solo aparecen dos imágenes del motivo, uno completo y el otro fragmentado. Que sean plantas es un supuesto razonable ya que las raíces del motivo completo son mostradas en forma metafórica como serpientes truncadas (Fig. 5) al igual que con los cactus San Pedro. Las serpientes aparecen en forma transversal en el arte Chavín como un juego visual de conceptos conocido como “kennings” (Rowe 1967:82) y las raíces representadas como serpientes se conocen de otro textil Chavín en donde se muestran plantas de algodón (Cordy-Collins 1979: Figs. 3, 7-9). Más aún, un elemento tipo flor aparece en la parte superior del motivo en discusión. Por lo tanto, pienso que la imagen misteriosa probablemente sea la de una planta. ¿Pero qué planta?

 photo fig 5_zpsty03k1gt.jpg
> Detalle del Textil Chamánico mostrado una completa representación de la planta misteriosa.

Dado el contexto, uno esperaría que la planta posea propiedades alucinógenas. Uno de los problemas para identificarla es el de la escala correcta, un problema discutido en referencia a las vainas de la supuesta acacia. Otro problema es la incertidumbre sobre el punto de vista del espectador; el arte Chavín ocasionalmente utiliza perspectiva simultáneas tipo Picasso. Otra dificultad es la cualidad abstracta del dibujo en sí; y, finalmente, muchas de las plantas alucinógenas utilizadas por los chamanes hoy en día aún no están clasificadas. Las líneas diagonales de la planta son intrigantes; pueden ser hendiduras hechas para permitir el drenaje y recolección de la savia como ocurre con los árboles del caucho. Si ese es el significado de las líneas, tal vez la planta pueda ser comparada al árbol de la virola (Virola spp.), cuya savia resinosa es recolectada por los amazónicos contemporáneos y utilizada como un ingrediente del rapé. No obstante, los chamanes contemporáneos obtienen la resina de la virola a través del raspado de la corteza, no a través de hendiduras en el árbol. Una interpretación alternativa es que la planta misteriosa sea realmente una flor, ya que la parte superior se parece a una flor. Finalmente, existen otras dos posibilidades que deben mencionarse: puede que la planta sea mítica como lo es el cactus San Pedro de cuatro costillas discutido anteriormente, o simplemente puede haber sido desconocida por los artistas Chavín en su forma viviente, botánica, como se ha sugerido con la A. Peregrina. Aquí también, puede ser que la sustancia alucinógena procesada haya sido importante por las personas de Chavín. Por lo tanto, deben haber dependido de descripciones foráneas o de su propia imaginación para crear una imagen visual de la planta.

Tomadas por si mismas, las tres plantas propuestas no parecen argumentar de forma sólida la definición de la tela pintada Chavín como “El Textil Chamánico”. No obstante, como toda información arqueológica, estos tres motivos iconográficos deben ser estudiados en su contexto para llegar a una interpretación adecuada.

Como se estableció al inicio de esta discusión, el chamanismo es complejo, siendo los agentes inductores de trance un solo elemento de este sistema. Otros elementos son el chaman, los animales de poder, los espíritus y los seres sobrenaturales del mundo sutil. Se puede demostrar que casi todos, si no todos, estos elementos están presentes en el textil, por lo que proveen un contexto para la identificación de agentes inductores de trance -plantas psicoactivas- y la interpretación de conjunto de la tela pintada como El Textil Chamánico.

Las figuras asociadas con las supuestas vainas de la acacia pueden ser chamanes. Si bien los cuerpos de estos individuos son antropomorfos, sus caras son claramente zoomorfas (comparen estas caras con aquellas del venado y del felino abajo). Esto parece indicar que los individuos son chamanes en el proceso de transformación. Los rostros compuestos del arte en cerámica Chavín al parecer representan estos estados de transformación (Figs. 6 y 7). Alternativamente, estas criaturas pueden ser espíritus, específicamente los espíritus de la acacia. Entre los indios Waika del sur de Venezuela y Brasil que usan regularmente el rapé de A. Peregrina, se cree que los espíritus llamados Hekula se comunican con ellos a través de los estados de trance extático inducidos por el rapé (Schultes y Hofmann 1979: 118-119).

 photo fig 6 y 7_zpscb6eeyq9.jpg
> En la Figura 6, botella asa estribo Chavín mostrando un rostro en proceso de transformación. En la Figura 7, botella asa estribo mostrando un rostro en proceso de transformación.

De acuerdo las creencias extensamente distribuidas en la Amazonía, una vez que el agente de transformación es ingerido, el chamán ya no se encuentra en forma humana, sino en una de jaguar. Un felino con manchas aparece con su pata descansando sobre un cactus en flor. De su hocico exudan emanaciones. Anteriormente he sugerido que dichas emanaciones en el arte Chavín se refieren al uso del rapé alucinógeno (Cordy-Collins 1980). Por lo tanto, una interpretación razonable de los motivos yuxtapuestos es que el jaguar es que se trata de un chamán transformado, íntimamente asociado con su medio de transformación.

Los colibríes son también inclusiones adecuadas porque, dada su habilidad para extraer el néctar de las flores mediante la succión, las aves se equiparan al chamán quien, al curar, succiona los patógenos del cuerpo de los pacientes. Aquí la asociación ave/chamán se extiende aún más: en ocho instancias en El Textil Chamánico los colibríes son representados con sus picos sobre el cactus como si estuviesen extrayendo los jugos de transformación. Más aún, invariablemente todas las aves en un contexto chamánico simbolizan el vuelo mágico del chamán hacia el mundo de las deidades.

Una deidad, si bien se encuentra en forma parcial, puede ser identificada con precisión. Es el Dios de los Báculos, un nuevo ser sobrenatural Chavín alrededor del cual se basó el movimiento proselitista que llevó el conjunto textil a la costa sur. Esta deidad está de alguna manera reconstruida en la Figura 8. Otras deidades de los Báculos son comparables al llevar la misma forma de tocado, y boca con colmillos invertidos en forma de serpiente sin mandíbula (Figs. 9 y 10).

 photo fig 8_zpsbs7amexy.jpg
> Dios de los báculos parcialmente reconstruido a partir del Textil Chamánico.

 photo fig 9 y 10_zpsfc2ak9js.jpg
> En la Figura 9, el Dios de los Báculos en un textil Chavín mostrando el mismo tocado que en el Textil Chamánico. En la Figura 10, el Dios de los Báculos en el borde de otro textil mostrando el mismo tocado que en el Textil Chamánico.

Los venados son al parecer antiguos símbolos chamánicos, que se extienden hacia el pasado por lo menos al período Paleolítico Superior en Europa (Furst 1976). Hoy en día en Perú el venado funciona como metáfora para la rápidez y elusividad del chamán. El ala en su espalda refuerza el poder de vuelo del chamán. Adicionalmente, por lo menos un venado en el textil muestra las emanaciones en el hocico, probablemente relacionadas al uso del rapé alucinógeno. La asociación del venado con los alucinógenos se corrobora con una botella cerámica Chavín que muestra al venado en asociación directa con un cactus San Pedro (Cordy-Collins 1976: Fig. 110).

Por lo tanto, se puede ver que, sin contar con la identificación de las tres plantas alucinógenas propuestas, el mensaje del textil es chamánico como una compleja inter relación de elementos. Más aún, ya que el chamanismo tal como se conoce de manera contemporánea a lo largo de Sudamérica y se encuentra documentado desde el siglo XV, ha utilizado en forma consistente plantas alucinógenas para lograr el deseado estado de éxtasis y comunicación con el mundo de los espíritus, es razonable asumir que dichas plantas jugaron un rol importante en el pasado prehistórico de Sudamérica. Es razonable sugerir que los tres motivos no identificables de otra manera en El Textil Chamánico deben representar plantas alucinógenas.

CONCLUSIÓN

Un textil pintado Chavín del Perú Antiguo ha demostrado, a través del análisis iconográfico y la analogía etnográfica, ser un muy importante documento.

No solo corrobora las tempranas interpretaciones independientes que la religión de la sociedad Chavín era chamánica, sino que también sugiere las plantas específicas para sus prácticas chamánicas. Una de las tres plantas mostradas, parece ser el cactus San Pedro, otra parece ser la vaina de la acacia, pero la tercera imagen elude la identificación. No obstante, ya que el cactus y la acacia son ambas alucinógenas en el chamanismo sudamericano contemporáneo, es extremadamente probable que esta imagen con características botánicas sea interpretada en forma similar. Mientras que las futuras investigaciones pueden revelar la naturaleza exacta del motivo misterioso, debe tomarse en cuenta que el arte Chavín tiene convenciones establecidas con fuertes componentes míticos. Que los artistas Chavín consistentemente hayan elegido representar al cactus San Pedro con cuatro costillas en lugar de seis u ocho sugiere temas mitológicos/espirituales que eran más reales que con sus características cotidianas. Por lo tanto, sería un error buscar representaciones botánicas en Chavín como espejos de la actual ecología en Perú en el segundo milenio d.C.

{Nota del Traductor: Mucho del material cultural que la autora identifica como Chavín, hoy en día se asocia con la cultura Cupisnique, cultura originaria que floreció en el mismo período, Formativo Tardío, en la costa norte de Perú, que estuvo asociada a Chavín. Asimismo, se ha identificado una especie emparentada con la A. peregrina que existe en el noroeste argentino y Bolivia: la Anadenanthera colubrina, por lo que el intercambio entre Chavin y esta especie botánica podría llegado desde el sur, y no solo desde el norte como sugiere la autora.}

Más sobre la Willka:
El Poder Ritual de Wari en Conchopata: Una Interpretación de la Iconografía de la Anadenanthera Colubrina
NOTA DE PRENSA: Primer Simposio Internacional de ANADENANTHERA
Bibliografía relacionada a la Anadenanthera
La Willka, la Willkana y la Chicha
VIDEOARTE: Anadenanthera de Francisca Gili y Benjamín Gelcich

Más sobre Alana Cordy-Collins:
IN MEMORIAM: Alana Cordy-Collins (1944-2015)

Descarga el artículo en inglés aquí.