Etiquetas

, ,

Artículo publicado en la revista
DESARROLLO, TURISMO Y CULTURA DESDE LA PERIPHERIA
Edición Diciembre 2007, Año 3, Nr 10
Huaraz, Perú
Por Carlo Brescia

 photo s2_zpsd9dc9982.jpg
Fotografía: Visitando una de las chullpas de Chinchawás, Pira. Foto: César Aguirre Chang-Jui 1994.

El arqueólogo Steven Wegner llegó al Callejón de Huaylas en 1977. Desde ese entonces ha estado permanentemente involucrado con la investigación arqueológica y el quehacer histórico y cultural de Ancash. No sólo es un especialista en la Cultura Recuay (200-700 d.C.), empezando con excavaciones en Balcón de Judas (Los Olivos, Huaraz) en 1979-80, sino también ha realizado investigaciones más contemporáneas como las del Puente Calicanto de la época colonial y la investigación fotográfica de los edificios que perduraron luego del terremoto de 1970, entre otras, y la puesta en marcha del Museo Arqueológico de Cabana en la provincia de Pallasca.

CB: Steve — La puesta en valor de nuestro patrimonio histórico es importante porque nos da identidad, nos recuerda de donde venimos. Adicionalmente, crea un atractivo no sólo para visitantes nacionales sino también extranjeros, generando ingresos económicos a la región y sus instituciones, los casos más obvios son Chavín en Ancash y Machu Picchu en Cusco. ¿Qué le agregarías a estas ideas?

SW: No creo que muchos peruanos sienten exactamente una identificación directa con las culturas antiguas, pero sí pueden admirar los logros y sentir orgullo por el simple hecho de vivir en el mismo espacio físico maravilloso. Me parece que los hallazgos arqueológicos y la puesta en valor de una selección de los miles de sitios arqueológicos ayudan a fortalecer el orgullo nacional. De alguna manera sirven para compensar sicológicamente por las muchas otras cosas que faltan en el Perú en cuanto a educación, trabajo, nutrición, salud, etc. Hay una gran esperanza que el turismo arqueológico va a solucionar algunos problemas económicos pero sé que todavía se requiere mucho estudio, inversión y tiempo para preparar cada sitio para el turismo o para construir y equipar un museo de sitio.

Comparados con los museos ubicados en otras naciones, los nuestros están atiborrados de piezas tal vez más valiosas que sin embargo se encuentran dentro de una propuesta museográfica anacrónica. Más que museos son depósitos de piezas dentro de vitrinas sin lograr ser espacios educativos o sociales. ¿Por qué sucede esto?

Muchos de los museos peruanos comenzaron como colecciones particulares en Cusco, Trujillo, Lima y otras ciudades. Son muy pocos los museos que contienen mayormente colecciones derivadas de excavaciones arqueológicas. Las grandes excepciones son los museos nuevos como las Tumbas Reales de Sipán (Chiclayo) y el Museo de Sicán (Ferreñafe). Los dueños de colecciones particulares generalmente no prestaron tanta atención a los sitios de procedencia de la cerámica y otros objetos o sus asociaciones con ciertas formas de tumbas o arquitectura, lo que hubiera servido mucho para dar mayor contexto cultural para los restos.

La renovación de los museos nacionales ha demorado mucho, solamente en las últimas décadas se ha hecho más esfuerzo para formar el Museo de la Nación, renovar el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú y modernizar el Museo Rafael Larco Herrera (los dos últimos ubicados en Pueblo Libre, Lima). Aún más lenta es la modernización en provincias. Mayormente faltan recursos, pero también hay una falta de interés por parte de los gobiernos regionales y locales. Hacen falta proyectos de renovación museográfica y especialistas en museología que quieren trabajar en provincias. Ancash cuenta ahora con ingentes recursos económicos provenientes del canon minero. Los gobiernos ancashinos deben de invertir por lo menos el 1% de esos recursos en realizar proyectos culturales.

Los Andes Peruanos han sido cuna y hogar de muchas culturas que han dejado restos que hoy en día muchas instituciones, públicas o privadas, tratan de dar valor y convertir en atractivos turísticos. ¿Hasta que punto hay que investigar una chullpa ubicada en alguna comunidad y declararla Patrimonio Histórico?

Creo que no hay límite a lo que se puede investigar porque muchos sitios no parecen ser muy importantes a primera vista porque el tiempo ha borrado la mayoría de los vestigios superficiales, como en el caso del importante sitio de Huaricoto en Marcará. También, no me parece una pérdida de tiempo declarar sitios pequeños como Patrimonio Cultural. Sin embargo, porque hay tantos sitios sería mejor concentrar el esfuerzo primero en los más grandes y aparentemente más importantes. Mucho depende de las oportunidades para el estudio. Recientemente, ha habido más investigación en Ichik Willkawain, por eso aprendemos más. No dudo que valdría la pena hacer más estudios en Huaullac, Tallacoto (que no conozco todavía) y Nuevo Tambo. Cada sitio investigado puede proporcionar datos muy valiosos para entender mejor el pasado remoto de los aukis nunakuna (antiguos antepasados).

¿Cómo podemos en la práctica a través de la gestión cultural en Ancash cambiar en algo esta cultura actual hacia una que sea consciente del mediano a largo plazo?

Podemos empezar una gran campaña de valoración nuestro pasado. ¿Quién tiene más historia que Ancash? — considerando la Cueva de Guitarrero, Huaricoto, Tumshucaico, Cerro Sechín, Chavín, Pashash, Yayno, Willkawain, Choquerecuay (Pueblo Viejo de Recuay), etc. Es extraordinario cuántos sitios arqueológicos tenemos en Ancash. Ya es tiempo para difundirlos como si fuera un cierre de tienda o una gran oferta de cultura. Hay mucho para ofrecer y mucho para difundir. Se puede investigar más, se puede presentar más en los museos y se puede promocionar más a nivel local, nacional e internacional. Me siento muy optimista que los próximos años van a representar un resurgimiento en el interés público en la prehistoria e historia de Ancash para los ancashinos y todos los peruanos, especialmente.

¿Hay algunos hechos concretos que demuestran avances en el desarrollo del patrimonio arqueológico en Ancash?

Sí. Para julio de 2008 se tiene previsto la inauguración del nuevo Museo Nacional de Chavín. Será muy importante para el desarrollo del turismo de los Conchucos y se espera ver la devolución de esculturas importantes de Lima, como la Estela Raimondi y el Obelisco Tello, además de la fina cerámica de la Galería de las Ofrendas y los pututos de la Galería de las Caracolas. Actualmente, Cabana cuenta con el museo más moderno y didáctico de Ancash, basado en los hallazgos hechos en el gran sitio de Pashash al lado del pueblo. El museo fue renovado totalmente en 2003 con apoyo de la Fundación Telefónica, aunque el turismo cultural todavía no llega en cantidad a la provincia de Pallasca.

Huaraz se ha beneficiado de importantes renovaciones del Complejo Arqueológico Willkawain – Ichik Willkawain y del Parque Lítico del Museo Arqueológico, pero todavía falta realizar la esperada renovación de las vitrinas y el guión de exhibición del museo. Otras dos ciudades, Caraz y Chacas, ambas capitales de provincias, han hecho algunos esfuerzos para resguardar su patrimonio arqueológico en pequeños museos municipales o parroquiales, pero todavía carecen de locales debidamente preparados.