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Fuente: Global Heritage Fund
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Traducción: Carlo Brescia
Fotografía: CyArk

Chavín de Huántar se encuentra en la actualidad en un estado de deterioro, principalmente por negligencia, y es un sitio con una serie de desafíos para su conservación que incluyen amenazas del medio ambiente así como también daños estructurales, falta de mantenimiento del sitio y la pobreza en la comunidad circundante. Muchos de los elementos singulares y más interesantes en este sitio arqueológico son los pasajes subterráneos de piedras alineadas conocidos como galerías, que están en peligro de colapso debido a la filtración del agua a través de las plataformas de arriba. Los desastres naturales han influido en el antiguo centro ceremonial de Chavín como se ejemplifica en 1945, cuando el sitio fue cubierto por un deslizamiento de tierra enorme enterrando templos que habían empezado a ser revelados por las excavaciones.

Chavín fue dañado aún más por un terremoto de 1970 que afectó a este antiguo lugar y causó estragos en las ciudades modernas de la zona. Como se señaló en los Informes de Estado de Conservación en 1998 y 1999, la UNESCO e ICOMOS informaron que Chavín se encuentra en un estado muy frágil y que se requieren intervenciones de urgencia. Por sus paisajes de montaña únicos, el contexto cultural tradicional, y su alejamiento de un desarrollo moderno e invasivo, Chavín se encuentra idealmente situado para su conservación a largo plazo.

Durante las lluvias torrenciales anuales, las grandes plazas hundidas de Chavín con frecuencia sufren inundaciones, dañando los muros de piedra, morteros de barro, y el arte de grabado en piedra que adorna estos importantes espacios rituales. De manera similar, la filtración de agua en las principales plataformas debilitan las arcillas que unen la estructura y da lugar a presiones estructurales en las fachadas de piedra maciza de estos monumentos. Esta situación requiere una solución inmediata para evitar un daño sustancial a las características más importantes del sitio. El arte lítico expuesto está sujeta a la erosión de la lluvia y los procesos solares, y se está perdiendo el tiempo.